Santa Rosa (2b) – No se anduvo con metáforas el médico forense, Juan Carlos Toulouse luego de participar de la revisión que hizo la COSEGA de los nichos que tiene en el Cementerio de General Acha. Las irregularidades que encontraron motivaron que se realizara una denuncia penal y el municipio apartara a los empleados del área. “Estos es un despelote”, reveló Toulouse y detalló que hay cajones sin identificación en lugares que no corresponden y féretros para bebés con huesos de adultos en su interior.
El Doctor Juan Carlos Toulouse, médico forense con vasta experiencia en exhumaciones, participó de la inspección que realizaron autoridades de la Cooperativa de Servicio Públicos de General Acha (COSEGA) en el cementerio local.

“La Municipalidad y COSEGA se pusieron a revisar los nichos en el cementerio y conocían el antecedente de mi participación en la redacción de la ordenanza en Santa Rosa, durante el gobierno de Torroba, en Toay y General Pico para regular el cementerio”, contó Toulouse a Portal 21. Agregó que “tenían algunos nichos que no tenían en claro que contenían. Detectaron algunas anormalidades, hay cajones sin identificación donde no corresponden, cajones de bebes con huesos de adultos”.
El médico consideró que el municipio y el Concejo Deliberante “tienen que hacer una ordenanza para regular la situación del cementerio. Tiene que quedar en forma clara con la COSEGA la forma y plazo del convenio”. Explicó que “van a tener que ceder algún terreno para que cuando se venza ese plazo que están en la reglamentación de COSEGA puedan sacar el cuerpo del nicho y ponerlo en otro lugar. Primero tenían 5 años y ahora lo redujeron a dos y cuando se cumple el tiempo y sacan los restos va a llevar tiempo, no va a ser simple. Hay muertos que no tienen donde ponerlos”.
Toulouse detalló que hace 28 años que realiza exhumaciones y ha recorrido muchos cementerios de la provincia. “Hay lugares donde no hay ningún tipo de registro. Fui testigo desde la hora cero en el caso Otero y encontramos un cuerpo que nada que ver. La causa se cerró y después se volvió a abrir. Terminamos haciendo ADN a los abuelos y la supuesta hija para dar con que no era”, recordó Toulouse. Para los de poca memoria, a través de los colegas de COLSECOR Noticias recordamos el caso.

El doctor Toulouse sostuvo que “probablemente esto se multiplique por varios casos más” de cajones y cuerpos cambiados de lugar y de dudosa procedencia porque no hay un registro. “Cuando vos sacas un cuerpo de algún lado tiene que haber una guardia judicial para saber donde queda ese cuerpo, dijo el forense y ejemplificó con los cajones que se fabrican en Eduardo Castex, que vienen con chapa y oblea. “Eso sirve como registro”, expresó.
Finalmente, el médico se refirió a la posibilidad de realizar pruebas de ADN para determinar quienes son y si corresponde el lugar donde está el cajón. “Es imposible hacer ADN. No se puede saber quiénes son ni dónde. No se puede hacer un ADN al voleo”, concluyó.




