Santa Rosa (2b)- A tres meses del inicio de su gestión, Alberto Fernández el INDEC informó una fuerte desacelaración de los precios en febrero, al señalar que subieron sólo un 2% y que, así, el aumento del costo de vida fue el más bajo en los últimos dos años. En tanto, en febrero 2020, las regiones Pampeana y Cuyo fueron las de mayor aumento mensual (2,3%); y Gran Buenos Aires, Patagonia y Noroeste, las de menor (1,8%); además, restaurantes y hoteles fue la división con la mayor alza mensual (3,1%) en febrero 2020; y Salud, la de menor (0,4%).

Es que para encontrar una inflación mensual inferior a estos dos puntos, hay que remontarse a enero de 2018, cuando los precios subieron 1,8%, antes de que la administración de Mauricio Macri anunciara la vuelta al endeudamiento con el FMI y se produjera la primera de las violentas devaluaciones bajo gobierno de Cambiemos.
Si bien febrero suele ser un mes -por estacionalidad- de baja inflación, argumento utilizado por la oposición para quitar mérito al descenso de los precios, no es eso lo que explica el hecho. Tanto en 2018 como en 2019, de hecho, la gestión Macri produjo índices muy superiores. La tranquilidad inflacionaria actual se explica, más bien, en medidas como el relanzamiento de Precios Cuidados, la estabilidad del dólar sostenida por el cepo y el congelamiento tanto de los combustibles como de las tarifas de servicios públicos, entre otros precios regulados.

Por otra parte, el capítulo de Alimentos y Bebidas -el que más pesa en el índice que elabora el organismo estadístico y el que más preocupa al Gobierno, al contrario del macrismo, por impactar en los sectores de menores ingresos- sigue un poco encima del nivel general. La suba para este ítem fue de 2,7%, según los datos del Indec.

Por eso, el jefe de Estado fue muy duro con los formadores de precios la semana pasada en el Consejo Interamericano de Comercio y Producción (Cicyp). «No es posible que los precios sigan subiendo; eso debe parar porque no tiene lógica y vamos a ser inflexibles», disparó. Y agregó: «En esto quiero serles franco: voy a ser implacable porque no estoy defendiendo un Gobierno, estoy defendiendo a la Argentina. Estoy defendiendo a los consumidores. Eso tiene que parar. Y tiene que parar fundamentalmente porque no tiene lógica que los precios sigan subiendo. Vamos a ser inflexibles con este tema».





