Santa Rosa (2b)- Impulsados por el «Impuesto de Extraordinario» a los Bancos privados que se aprobó esta mañana en la legislatura pampeana, distintas provincias comenzaron a seguir el modelo de La Pampa para intentar frenar el estancamiento económico producto de la pandemia. En este marco, Mendoza, le pidió a la Casa Rosada que la autorice a constituirse en intermediaria entre los bancos y los empresarios y comerciantes para acortar los plazos y los procesos para el acceso a los créditos anunciados por Nación a una tasa del 24%. Algo similar sucedió en la provincia de Córdoba, quién oficializó en el día de ayer la eximición del pago del impuesto de Sellos sobre las operatorias de las Micro, Pequeñas y/o Medianas Empresas (Mipymes), con el propósito de reducir el costo impositivo, en razón de la situación excepcional en que se halla inmerso el país» como consecuencia del coronavirus.
El proyecto de Ley había sido enviado por el gobernador Sergio Ziliotto horas atrás en el marco de un paquete económico para intentar financiar a las pequeñas y medianas empresas en la provincia, en tanto que, los privados recibieron un tirón de orejas al no comportarse «solidarios» frente a la pandemia, por lo que la legislatura aprobó aumentar la alícuota que debe tributar el sector financiero “por el lapso que dure la emergencia”. En este sentido la banca privada en nuestra provincia pasará de tributar una tasa del 9% al 14%. «Aumentamos los impuestos a la banca privada que acumula grandes ganancias y no pone lo que hay que poner, y le subimos del 9% al 14% ingresos brutos”, dijo Ziliotto. “Es un impuesto provincial, se coparticipa a los municipios ylo que tiene que ver con el ingreso específico para Rentas Generales de la Provincia tiene afectación específica para dar crédito a las pequeñas y medianas empresas», agregó el mandatario y aseguró que con este aporte extraordinario que realizaría la banca privada la Provincia recaudaría unos 67 millones de pesos adicionales.
La Pampa en este sentido ha servido de modelo para buscar financiar al sector productivo más golpeado por la pandemia. En una provincia donde actualmente operan 13 entidades bancarias privadas. La polémica medida, según justificó Sergio Ziliotto,se adopta como “castigo” a esas entidades por el escaso acompañamiento en tiempos de urgencias financieras.





