Santa Rosa (2b)- En las últimas horas el presidente Alberto Fernández anunció la extensión de la cuarentena obligatoria en todo el país hasta el 26 de abril y adelantó sobre la posibilidad de seguir prolongando el DNU 297/20 hasta mitad de año. En este marco, el coronavirus ha parado la economía Argentina, y uno de los sectores que más lo padecen -entre trabajadores informales y cuentapropistas- es el sector gastronómico y de la nocturnidad; es decir, bares, restaurantes, boliches y trabajadores de la noche. Según pudo saber 2b, en Santa Rosa alrededor de mil personas trabajan en la noche (entre servicios de catering, sonidistas, iluminadores, personal de seguridad y limpieza) donde las perdidas económicas son devastadoras: toda la linea de comercialización dejó de facturar desde mitad de marzo; además, muchos de los trabajadores (mozos, cocineros y bartman) son quienes peor la pasan porque en muchos casos cobran por noche o el salario básico es muy bajo.De esta manera, nocturnidad es uno de los rubros que se pretende postergar indefinidamente. En diálogo con 2b, 3 representantes del sector nos cuentan la difícil situación.
En este sentido, uno de los últimos rubros que se flexibilizará es el de nocturnidad, donde toda la cadena de producción, distribución y comercialización están afectadas, y muchos trabajadores se encuentran en una situación dramática. » Estoy cuidando el último mango, tratando de llevarla. Yo vivo de esto, como mucha gente que trabaja en la noche, y está muy complicado. Tendré que buscar otra alternativa, otro trabajo para llevar esta cuarentena lo máximo posible», dijo Leo Moises, un Dj, que musicaliza en boliches y eventos en Santa Rosa, que vive de los trabajos que realizaba durante los fines de semana.
«Es un rubro golpeado al 100%. La cadena de pagos está cortada, los proveedores no cobran y sabemos que nuestro rubro es el último. Estamos viendo que sucede con las ayudas del gobierno aunque somos conscientes que hay gente que la pasa peor. Estamos muy complicados, desde la última vez que abrimos- que fue al 50%- que no tenemos ingresos», agregó, Alejandro Zingaretti, dueño del boliche Velvet, quien sostiene que todavía puede bancar el parate, aunque con el correr de las semanas la incertidumbre aumenta.
Por su parte, Marcos Galarza, encargado del Jockey Discoteca, agregó que hay colegas que la pasan peor al tener que pagar alquileres. «Nos está matando, aunque es entendible, somos lugares de aglomeración». En tanto agregó: «No hay ningún ingreso en el local. Seguimos pagando las cargas sociales, los impuestos municipales, ingresos brutos más las deudas que por ahí se tenía. El día que se levante la cuarentena ni siquiera vamos a arrancar en cero»,aclaró.
A estas alturas, el golpe que le produjo a la economía Argentina la cuarentena es incalculable de acá al futuro, donde ya las distintas consultoras afirman una caída del 4%, incluso si el país logra mantener la curva de contagios y no se produce una situación dramática como las que atraviesan Italia, España y EE.UU.





