Buenos Aires (2b)- El gobernador mendocino Rodolfo Suárez, no sabe para que lado de disparar desde la histórica decisión del presidente Alberto Fernandez y el ministro Wado de Pedro de llamar a COIRCO para frenar Portezuelo del Viento. Es que los mendocinos no saben ponerse el traje de despojados, no conocen el personaje. Sin embargo, obligado por las circunstancias, llamó a “Todos los mendocinos a defender esto”. Y es el compromiso que se llevó de su charla telefónica del viernes con Anabel Fernández Sagasti, la senadora nacional con más llegada al Gobierno nacional, que ayer lo ratificó por Twitter. “Es momento de estar unidos, ser inteligentes y tenaces”, escribió.
Pero, al mismo tiempo, Fernández Sagasti le pidió a Suárez negociar: “Debemos buscar los consensos con otras provincias”. Aunque no lo explicitó, el diario Los Andes de Mendoza dice que le ofreció hacer de “puente” con el presidente Fernández.
«Espero que lo podamos resolver conversando entre todos», dijo el viernes el propio Fernández, para quien la obra «tiene sentido si todos participan de la administración de la obra y entre todos pueden resolver cuándo puede pasar más agua y cuándo no”.
Pero así como habló con Sagasti, Suárez escuchó a los intendentes oficialistas, que le dieron su apoyo para que “ratifique todo lo actuado por la Provincia”, como dijeron en un comunicado difundido ayer.
En definitiva, en Cambia Mendoza quieren devolver el doble sopapo que recibió la provincia por parte de Fernández: primero con la convocatoria a una reunión de los gobernadores del Coirco; segundo, con el “no voy a financiar una obra que está cuestionada por cuatro provincias” que dejó caer el Presidente el viernes nada menos que en La Pampa. El espaldarazo a Sergio Ziliotto fue contundente, y la cachetada a Mendoza letal.
El Gobierno va a defender la obra como la tiene que defender, sino iremos a la Corte porque la plata nos la tienen que dar”. Así resumió un funcionario del Ejecutivo provincial la estrategia que Suárez llevará el próximo 26 a la convocatoria del ministro del Interior, Wado de Pedro. “Si hay algo que tenemos claro es que la obra la vamos a defender con uñas y dientes. Vamos a ir por la plata y por la obra”, insistió.
Es decir, Mendoza se sentará a la mesa del Coirco pero no negociará porque, como resumió el ministro de Economía Enrique Vaquié en un tuit el viernes, el estudio de impacto ambiental que reclama La Pampa (hasta el año pasado en solitario y ahora, con el cambio del viento político, con el apoyo de Neuquén, Río Negro y Buenos Aires) “fue aprobado por el Coirco el 19 de marzo de 2019, a través del acta N° 857. Esto significa que el proyecto multipropósito también tiene aval político”.





