Al que le quepa el poncho, que se lo ponga: Alberto criticó a la oposición por «sembrar dudas» sobre la muerte de Gutierrez; «Es canallesco», declaró

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Santa Rosa y Buenos Aires (2b) – Alberto Fernández habló de la muerte de Fabián Gutiérrez, el ex secretario privado de Cristina Kirchner que fue hallado asesinado en Santa Cruz, y apuntó en duros términos contra la oposición. En sintonía con lo dicho por su jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, el Presidente afirmó: “Que el PRO, UCR y CC se animen a firmar un documento como el que firmaron ayer sembrando dudas sobre la muerte de Gutiérrez es canallesco”. Además, el Jefe de Estado y el Ministro de Economía, Martín Guzmán presentarán la propuesta para acordar la reestructuración de la Deuda Externa a los bonistas.

Durante una entrevista con la Rado FM Milenium, el mandatario hizo referencia al comunicado redactado por el principal partido de la oposición, en el que se aseguraba que el entonces presunto secuestro y “desaparición” del ex secretario de Cristina Kirchner revistía “la mayor gravedad institucional”.

“El aprovechamiento de la muerte para tratar de reinstalar un tema penoso, que debe ser juzgado seriamente, que necesita de racionalidad jurídica y jueces probos que se ocupen del tema”, afirmó Alberto Fernández en la entrevista.

Y agregó: “Me parece una miserabilidad absoluta. Queremos saber qué sucedió con Fabián Gutiérrez, pero sólo insinuar que eso es motivo de la causa de los cuadernos y que el gobierno puede estar involucrado en eso, es una actitud tan miserable que es difícil de entender”.

El presidente se mostró muy indignado con la postura adoptada por los líderes del principal espacio opositor en las primeras horas de conocida la desaparición de Gutiérrez. Por eso, indicó que “si nos ganan los que odian, estamos muertos como sociedad. Los que odian no gobiernan”.

Alberto Fernández y Martín Guzmán cuando juró como ministro de Economía. (@Martin_M_Guzman)

Por otro lado, Alberto ultimó detalles junto a Martin Guzmán para la propuesta que le harán a los bonistas para la reestructuración de la Deuda Externa. Los detalles finales serán publicados hoy por el Boletin Oficial con la firma de Alberto Fernández, el ministro de Economía y el Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. La propuesta de reestructuración de 66.000 millones de dólares establece un equilibrio entre las aspiraciones de los fondos de inversión y la decisión política del gobierno de evitar un default. “Es lo que podemos ofrecer. Ni un peso más”, explicó Alberto Fernández en Olivos.

Alberto Fernández y Martín Guzmán ofrecen una iniciativa de reestructuración que aún no tiene los porcentajes de adhesión necesarios entre los acreedores privados para bloquear la posibilidad de una demanda por incumplimiento en los tribunales de Manhattan. En este sentido, el Presidente y su ministro mantuvieron ayer una conversación telefónica para ajustar la estrategia que permita cumplir con los porcentajes previstos en las Cláusulas de Acción Colectivas (CAC´s) que establecen los bonos emitidos durante las administraciones de Néstor Kirchner y Mauricio Macri.

Si Alberto Fernández y Guzmán no logran un 75% de las adhesiones en los bonos Kirchner y un 66 por ciento de adhesiones en los bonos Macri, la reestructuración de la deuda fracasó y Argentina va sin escalas a un nuevo juicio por default.

“Una clave de la negociación es el tiempo”, explica el ministro de Economía a su staff. Y por eso ayer, junto al Presidente, se decidió que el lapso de negociación de la deuda se extenderá del 24 de julio hasta el 31 de agosto.

En términos financieros, la propuesta oficial se acercó con holgura a las aspiraciones y pretensiones de los acreedores privados. Fue una decisión política que asumió Alberto Fernández para lograr consenso entre los fondos de inversión y avanzar un paso más hacia un programa económico que sea respaldado por los países centrales y los organismos multilaterales de crédito. Esa meditada decisión presidencial chocó inesperadamente con BlackRock y su poderoso CEO Larry Fink, que tiene acceso ilimitado al Departamento del Tesoro, al Departamento de Estado, al Fondo Monetario Internacional (FMI), a la Unión Europea (UE) y a la Casa Blanca. Si Alberto Fernández y Guzmán no logran un acuerdo con BlackRock y Fink, la posible reestructuración corre peligro.

El jefe de Estado y su ministro de Economía aún no terminan de entender por qué BlackRock combate la propuesta de Argentina sobre la deuda externa. Asumen que hay un problema de ego con un portfolio manager -que detesta a Guzmán-, pero a continuación añaden que abrieron otras líneas de comunicación con Fink -a través de Andrés Manuel López Obrador y Miguel Galuccio- y que sirvieron de muy poco para encarrilar las conversaciones.

Ante la reticencia de BlackRock, que influye en las acciones de los grupos de acreedores Ad Hoc y Exchange, Alberto Fernández y Guzmán diseñaron un táctica con final incierto: pretenden romper a esos bloques de bonistas, explicar que se puede encontrar un punto de consenso sin “vencedores ni vencidos” y cerrar un deal beneficioso para ambas partes.

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