Buenos Aires (2b) – Argentina dio inicio formal a las consultas con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para acordar un nuevo programa crediticio, en reemplazo del suscrito en 2018 por 57.000 millones de dólares. En el texto firmado este miércoles por el ministro de economía, Martín Guzmán, y el Presidente del Banco Central, Miguel Pesce, se le requiere al organismo internacional «asistencia financiera».
«El presidente Alberto Fernández, con la presencia del ministro de Economía, Martín Guzmán, y del representante del Cono Sur ante el FMI, Sergio Chodos, se comunicó con (la directora gerente) Kristalina Georgieva para comenzar las negociaciones destinadas a arribar a un nuevo entendimiento con el organismo», informó la Presidencia en un comunicado.
“Como consecuencia de la incapacidad del cancelado y descarrilado acuerdo Stand By de 2018 (SBA) tanto para restaurar la confianza como para generar robustez a través de un incremento del nivel de reservas internacionales», dice la carta firmada por el ministro de Economía, Martín Guzmán, y el Presidente del Banco Central, Miguel Pesce, «enfrentamos importantes necesidades de balanza de pagos para el período 2021-2024», mayormente asociadas con la previa adquisición del FMI de alrededor de 31.910 millones de DEGs (Derechos Especiales de Giro).
En este contexto, solicitaron: «requerimos formalmente asistencia financiera bajo un Programa con el Fondo Monetario Internacional, e invitamos al staff a una misión para comenzar las conversaciones».
Este miércoles, luego de una charla con la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Alberto Fernández, había asegurado que se pondrían en orden las cuentas con los organismos internacionales. «Mi conversación con Kristalina Giorgieva me alienta a pensar que lo haremos con una lógica común, la de no postergar a la Argentina y no hacer sufrir a los que mucho han sufrido”, remarcó durante un anuncio de inversiones en empresas locales.
Entre 2017 y 2019, explicaron Guzmán y Pesce en la carta, Argentina redujo el déficit fiscal primario del 3,8% al 0,9% del producto interno bruto, mientras que el déficit de cuenta corriente cayó del 4,8% al 0,9% del producto interno bruto.
Desde la asunción del presidente Alberto Fernández en diciembre de 2019, continuó, “implementamos un conjunto diferente de políticas diseñadas para prevenir una caída mayor de la producción, y el empleo, reducir la inflación, restaurar la sustentabilidad de la deuda externa y pública, y crear las condiciones para facilitar la remoción, a su debido tiempo, de las restricciones al acceso al mercado de cambios oficial”.
Con el objetivo de fortalecer el mercado de capitales doméstico, recordaron, se redujeron gradualmente las tasas de interés monetarias, “en línea con una inflación decreciente, pero manteniéndolas en terreno real positivo; al tiempo que logramos mayores niveles de refinanciación del segmento de deuda denominado en pesos”.
Por otro lado, continuaron, desde el 21 de Enero de 2020, fecha en la que el gobierno argentino anunció la intención de iniciar el proceso de reestructuración de deuda, “hemos estado negociando con nuestros acreedores en buena fe”.
En marzo, sin embargo, lamentaron que “la llegada de la pandemia y la implementación de la cuarentena como medida preventiva puso un freno en ese proceso de reactivación: en el segundo trimestre de 2020 la producción se contrajo aproximadamente un 20%”.
Para enfrentar la difícil situación sanitaria y económica, se tomaron «varias medidas para apoyar a las trabajadoras y los trabajadores y las empresas» que incluyeron el ingreso familiar de emergencia (IFE) para asistir a familias sin ingresos registrados, y la asistencia al trabajo y la producción (ATP) para pagar hasta el 50% de los salarios, entre otras.
«El esfuerzo de éstas políticas y la reducción de la recaudación impositiva asociada a la pandemia del COVID-19 incrementaron el déficit fiscal primario, que alcanzó el 3,3% del producto interno bruto durante el primer semestre de 2020», informaron los economistas.
Frente a ello, explicaron al solicitar la asistencia financiera del FMI, «estamos determinados a recomenzar el proceso de implementación de un sendero fiscal consistente una vez que los efectos de la pandemia desaparezcan, reduciendo el déficit fiscal primario de un modo que sea compatible tanto con la sustentabilidad de la deuda pública, como con la recuperación económica».
En un comunicado oficial, la directora Gerente del FMI, Kristalina Georgieva, dijo que mantuvo“ una conversación muy constructiva y positiva con el presidente (Alberto) Fernández y el ministro (de Economía, Martín) Guzmán”.

El Fondo Monetario Internacional confirmó esta tarde que el Gobierno argentino realizó formalmente un pedido para comenzar a negociar un nuevo programa con el organismo multilateral.
En un comunicado oficial, la directora Gerente del FMI, Kristalina Georgieva, dijo que mantuvo» una conversación muy constructiva y positiva con el presidente (Alberto) Fernández y el ministro (de Economía, Martín) Guzmán», donde «hablamos de los importantes desafíos que enfrenta Argentina», entre otros puntos.
La titular del organismo multilateral precisó que la charla giró sobre «las prioridades del Gobierno argentino de cara al futuro y en el contexto de la pandemia, y «en particular la necesidad de revitalizar la economía y seguir protegiendo a los más vulnerables».
En este contexto, el «Presidente Fernández me notificó la solicitud de su gobierno de iniciar negociaciones sobre un nuevo programa respaldado por el FMI», confirmó Georgieva.





