Buenos Aires (2b) – Días atrás, el presidente reveló el consejo que Mauricio Macri le dio el mismísimo día que anunciaron el aislamiento social, preventivo y obligatorio en todo el país. «Me llamó y me dijo que no estaba de acuerdo. Que deje morir a quienes tienen que morir pero que no dejemos la economía», expresó Alberto Fernández al citar las palabras del ex mandatario. En ese sentido, el mismo Macri salió a tratar de tapar el sol con un dedo y afirmó que es mentira.
Alberto lo reveló el sábado, pero la bola ya se había corrido. Tal así es que, durante una entrevista en exclusiva, el gato Gustavo Silvestre le preguntó sobre el supuesto mensaje al presidente, quien decidió mantener piadosamente la figura del ex jefe de Estado, Mauricio Macri, y llamarse al silencio.
Luego de toda la sarta de maniobras de la oposición, encabezada por el Robin Hood de la burguesía argentina quien comandó la marcha del millón -en este caso- de pedidos en varios puntos del país desde Suiza, o Francia, o el país surrealista donde este vive, Alberto Fernández no tuvo más remedio que esconder la mejilla cacheteada, correr la cara, y en simultáneo, desplegar su mano para devolver el golpe.
Alberto reveló que el 19 de marzo de 2020, día cuando se decretó el aislamiento obligatorio, Macri lo llamó, no sólo para demostrar su malestar con la medida, sino para que también «deje morir a quienes tienen que morir».
– «La economía no puede parar», le dijo el dirigente de Cambiemos a Fernández.
– «Yo voy a cuidar la salud de los argentinos. No fuimos electos para salvar solo una economía, también debemos estar a disposición de la gente y cuidaremos de su salud», contó el presidente al citar su respuesta en aquella conversación telefónica con Macri.
Desde Suiza, donde se encuentra con actividades de la Fundación FIFA, Macri reconoció que se comunicó con el actual mandatario pero negó haber pronunciado esa frase. “De ninguna manera dije las cosas que ha relatado en estos días”, señaló Macri a través de las redes sociales, y afirmó que “la credibilidad de la palabra presidencial debe ser cuidada como un tesoro”.
“Es cierto que hablé con el presidente Fernández el 19 de marzo, antes del anuncio del aislamiento social y obligatorio. Lo llamé yo, para ponerme a su disposición y mostrarle mi apoyo en un momento de decisiones difíciles para el país y para todo el mundo”, inició su descargo el ex jefe de Estado.
En un escrito titulado “El valor de la palabra presidencial”, justo el presidente más deshonroso que tuvo este país, afirmó: “Es falsa la versión que el Presidente ha dado sobre nuestra conversación. De ninguna manera dije las cosas que ha relatado en estos días”.
Está a criterio de cada uno respaldar la palabra de alguno de los dos y reprochar la del otro. Lo cierto es que en este caso el muerto se queja del degollado, y, sobre el «valor de la palabra presidencial» y la «credibilidad» utilizados por Macri como argumentos, pocas chances habrá de que los argentinos confíen en alguien que no sólo decepcionó y deshonró, sino que atentó contra la libertad individual y los sueños de 44 millones de personas que trabajan constantemente para pagar una deuda corrupta que su majestad quien ahora se halla en Suiza, tomó.





