General Pico (2b Norte) – El fiscal general, Armando Agüero, formalizó investigación contra el exjefe de la Agencia de Investigación Científica (AIC) de General Pico, Emanuel Alberto Morales, por extraviar material probatorio del doble homicidio de Rancul. El exfuncionario ya había sido desplazado del cargo a días de ocurrido el hecho por orden del Ministerio Público, organismo al que responde la AIC.
En la audiencia de formalización realizada vía zoom, se imputó a Morales por “destrucción de material probatorio”, acorde lo que establece el artículo 255 del Código Penal. El juez de Control Diego Ambrogetti presidió la audiencia, donde el imputado fue asistido por la abogada Silvia Brawn.
El grave error de Morales hizo naufragar por momentos la investigación de uno de los casos policiales más resonantes de los últimos años y, al mismo tiempo, convirtió al exjefe de la AIC en el funcionario que quizás menos tiempo se mantuvo en un cargo, menos de una semana.

Morales ganó un concurso y se hizo cargo de la AIC el 8 de noviembre de 2019, en el marco de un acto donde se presentó la modernización del área de investigación científica del norte provincial y se destacó que, por primera vez, asumía esa función una persona que no era policía.
Dos días después, el 10 de noviembre, Morales debía intervenir en uno de los casos policiales más relevantes de los últimos años en La Pampa: el doble homicidio de Rancul. Dos jóvenes, Pino y Quintero, golpearon salvajemente a Héctor Lappetina (88) y Jacinto Tallone (87), en dos domicilios distintos, para robarles unas pocas pertenencias sin valor relevante.
Morales y su equipo trabajaron en Rancul, también con sus pares de la AIC de Santa Rosa, durante muchas horas bajo las órdenes de los fiscales Armando Agüero y Verónica Campo, quienes por la madrugada regresaron a Pico con algunas de las pruebas recolectadas.
El resto del material probatorio, la gran parte de los elementos reunidos, fueron juntados en bolsas de consorcio y una vez de regreso en la dependencia de la AIC de Pico, en vez de guardarlas en la oficina específica para la custodia de pruebas, las bolsas fueron dejadas en un pasillo. A la mañana siguiente, personal de limpieza interpretó que se trataba de basura y las dejó en la vereda, por donde las levantó el camión recolector y terminaron en el basurero.
Parte de ese material fue recuperado ese mismo día en el medio de un operativo desesperado de varios uniformados, pero ya era tarde, la prueba había sido contaminada. Cabe recordar que toda prueba recolectada de una escena del crimen tiene un protocolo riguroso, denominado cadena de custodia, que de romperse pierde todo valor a la hora de ser presentada ante un tribunal.
Ante lo ocurrido, los fiscales debieron informar al juez de Control y defensores de los detenidos de lo ocurrido, y desistir del uso de dichas pruebas, para avanzar igual con la investigación pero con muchas dificultades que finalmente los fiscales pudieron sortear hasta llegar al juicio, donde se logró la condena a prisión perpetua para los dos jóvenes de Rancul.
Luego que se perdieran las pruebas, la Fiscalía General inició una investigación contra Morales, quien al mismo tiempo debió hacer frente a un sumario y el desplazamiento del cargo.





