El plan PoliTito en una interna áspera: La UCR pampeana se sacó la careta de Cambiemos y los popes asoman para las candidaturas para 2021

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Santa Rosa (2b) – Se acabó el mes de los vientos y en nuestra provincia quedó ese revuelo con olor a elecciones. ¿Quién diría que un primer año de gestión, Alberto generaría tanto en la política en cada parte de la Argentina? Resabios de tifones que impactan fuerte también en la oposición. Y ni te contamos en La Pampa. A pesar de las secuelas que dejan el COVID-19 y la pandemia, y con las elecciones 2021 confirmadas, el radicalismo de La Pampa late fuerte aunque nadie se entere en la provincia, a excepción de dosbases, claro. La primera carta fuerte se la jugaron los boinas locales nada menos que ante el mendocino Alfredo Cornejo, titular de la UCR nacional, a quien le dejaron en claro que se oponen, y se opondrán, a jugar en la sociedad de Cambiemos con el PRO. Pero eso no es nada, para apostar al revulsivo tras la derrota de 2019, parece que los peso pesados ahora van a asomar la cabeza como candidatos: Los presidentes de los Comité Provincia y Capital, Julio Tito Pechín e Hipólito Poli Altolaguirre, ambos de ADN puro boina y acumulando histórica militancia partidaria, pero casi sin candidaturas.

En 2021 La Pampa renueva media docena de legisladores. Tres huevos a la canasta de Diputados y tres más al Senado, todo el cupo de La Pampa en la cámara alta. Lo cierto es que la expectativa está centrada en el Senado, donde Juan Carlos Marino podría buscar un nuevo mandato consecutivo, enfrascado seguramente en una puja con Daniel Kroneberger, que le puso el pecho a la candidatura de gobernador arrastrando el ancla Cambiemos y ahora viene a reclamar lo suyo, pero con la boina puesta.

Pechín y Altolaguirre están en eso, ya con el agua a los talones para meterse de lleno a la aventura legislativa.  Dosbases pudo saber que, además de la «invitación» y el serio ofrecimiento a ambos dirigentes, la vieja maquinaria radical de las líneas internas se va a desatar de lo lindo en pocos meses, pensando ya en el 2021 y también en el divorcio definitivo con el PRO. Le guste o no a Cornejo, la coincidencia y los indicios desde febrero de 2019 (cuando se reventaron en la interna) a esta parte, no dejan lugar a las especulaciones.

El PRO por ahora no acusa el divorcio y se debate en su interna jugosa, algo que te contaremos en breve. Mientras tanto, en esa coyuntura, la UCR se sube al ring por su cuenta, y con su vieja mística y el know how de cómo dirimirse, esmerilarse y luego amigarse en una interna.

En el plan radical doméstico, el presidente del Comité Provincia y su par de Santa Rosa, acumulan pergaminos bastante indiscutibles para anotarse en la pelea. Pechín, que sin empachos critica al macrismo y puede repartir tanto tortazos como caricias al oficialismo, reúne esa esencia radical, despegada del PRO, y el halo de hombre de la política y no de los cargos. Ni hablar de Altolaguirre, histórico rosquero de los boinas que nunca ostentó cargo alguno. El hombre, aunque fuerte opositor al peronchismo, es el prístino de los radichas.

Lo cierto es que todos los sectores saldrán a pelear la interna. Marino quiere la revancha después del escándalo del espionaje y defenderá la banca a la que llegó en 2003. Kroneberger, se dijo, quiere pelear el escaño tras su paso en Diputados, y el sector que responde al actual diputado nacional Martín Berhongaray también estará en el juego.

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