Santa Rosa (2b) – Ayer INDEC dio a conocer el aumento del desempleo a nivel nacional a un 13,3%. Sin embargo, La Pampa no va por ese mismo rumbo, ya que de 9,8% que había presentado en el reporte anterior, ayer sobresalió en el país con una baja al 7,6%. Obviamente la provincia a la que mejor le ha ido en el escenario económico y sanitario es la nuestra, gracias a una gestión excelente durante la pandemia pero que también trae años de laburo.
En la mañana del miércoles, el ministro de Hacienda, Ernesto Franco, expuso ante la Legislatura provincial y dio cuenta de que para fin de año el Gobierno prevé un déficit presupuestario de $1750 millones debido a los fuertes desembolsos durante la emergencia sanitaria para colaborar con el sector privado y público. Pero ese déficit minúsculo se debe a un Fondo de Emergencia que había sido creado durante la gestión macrista por si «el mismo signo político llegaba a ganar a nivel nacional», explicó Franco.
La provincia tenía un superávit de $2.500 millones, y ahora quedará bajo la línea neutra pero muy bien parado, ya que el desempleo es cada vez menor y la crisis se palió de manera efectiva. Ahora, la marcha del mercado dará la razón a quienes la deban tener. En este caso, es el Gobierno provincial será quien se jacte de semejante logro. «Estos números tendrán impactos en la economía real», aseguraron al sacar pecho desde Casa de Gobierno.
El fuerte respaldo del Estado llevó a que las empresas no deban reducir personal y que encima, durante una pandemia, el desempleo disminuya.
En ese marco, el secretario de Trabajo, Marcelo Pedehontaá aseguró que “es un muy buen número y tendrá un impacto real con la economía en marcha. A estos números, quiero focalizarnos, en que no son más que herramientas de trabajo y de gestión y de pensamiento estratégico de lo que como equipo de gobierno tenemos que llevar adelante”.
Señaló que “hay que contextualizar los números y este número que se da hoy en el conglomerado de Santa Rosa, Toay del 7,6% se da en un contexto del segundo trimestre del año”.
Aclaró que en el segundo trimestre – abril, mayo y junio – y a partir del 20 de marzo, se decretó esa cuarentena estricta, lo cual hizo que muchas actividades como la de construcción privada, hotelería, el servicio doméstico y el comercio hayan tenido un impacto de paralización total y eso hizo que muchos de los trabajadores que estaban en busca de trabajo, dejarán de hacerlo”.
Afirmó que dijo que el 7,6 % de desocupación “nos hace ser absolutamente optimista para el futuro porque lo que se demuestra de esta radiografía es que, en la provincia de La Pampa, no hubo destrucción masiva del sistema de empleo”.
Explicó que los datos del conglomerado Santa Rosa -Toay se pueden trasladar a la realidad de General Pico, de General Acha, Eduardo Castex, etc, pero si hubieran hecho una medición en 25 de mayo, no daría lo mismo”.
«Hay localidades que están vinculadas a la actividad agropecuaria que no tuvieron un impacto muy alto, pero aquellas conformaciones como Santa Rosa y General Pico, que están íntimamente ligadas al sistema de servicios, si, han tenido un impacto muy fuerte”, contó a InfoPico el secretario de Trabajo.
Señaló que “la industria agroalimentaria que nunca paró, las grandes superficies o los supermercados como los quiera llamar no pararon nunca tuvieron un gran impacto, de hecho, nuestro frigorífico más importante ha mantenido los niveles de empleo con una registración del 100%”.
Para cerrar dijo que “no hubo destrucción masiva de empleos en la provincia de La Pampa” y que “hubo un retroceso en la calidad de los empleos”.





