General Pico (2b Norte) – Militares de Pico ocasionaron un daño irreversible en un caldén declarado como “especie protegida”, realizando una poda sin autorización municipal en los primeros días del mes de octubre. La Municipalidad labró una infracción por la acción al Regimiento de Caballería XIII, pero parece que los jefes militares están dispuestos a resistir y desconocer las ordenanzas.
Según indicaron distintas fuentes consultadas por 2b, los jefes del Regimiento se habrían negado a firmar la notificación y tendrían la intención de plantear su negativa al avance del expediente ante la mismísima intendenta, Fernanda Alonso. Entienden que pueden hacer lo que quieren con las especies que están dentro su predio, por tratarse de un espacio federal.
El pasado 8 de octubre vecinos de la esquina de 28 y 103, frente al predio militar de varias manzanas donde hay varias casas donde residen miembros del Regimiento local, frenaron la mutilación de un caldén –que estiman centenario- cuando varios soldados con motosierras cortaron al menos tres grandes ramas del ejemplar.

La Municipalidad se enteró por los medios de la situación, de la que, forzado por los medios, debió intervenir un jefe militar para frenar la salvaje acción y tratar de tranquilizar –o alterar- los ánimos al afirmar ante los micrófonos que “cuidaremos el caldén”.
El punto es que desde el año 2011 rige la ordenanza 137, que declara como “especies protegidas” a diversos árboles, arbustos y bosquecitos de la ciudad, por lo que prohíbe cualquier tipo de intervención sobre los ejemplares por parte de privados o instituciones. La Dirección de Espacios Públicos de la Municipalidad es el organismo que recibe y analiza las solicitudes cualquier intervención sobre dichas especies.
La normativa se elaboró luego de un exhaustivo trabajo de años de la Comisión de Arbolado Urbano, que identificó especies autóctonas y exóticas y toda la ciudad. En el detalle adjunto a la ordenanza 137/11, figura todo el arbolado del predio militar, sino puntualmente se identificó con un cartel al caldén de la 28 y 103.
La misma ordenanza establece multas para quien la transgreda, cuyo valor se incrementa hasta en un 50% en caso que afecten a especies protegidas.
Avalado por la ordenanza en cuestión, el Municipio labró una infracción al Regimiento de Caballería XIII y personal del Espacios Públicos la acercó el pasado martes a la dependencia militar, pero allí los jefes habrían rechazado firmar la notificación y, según se pudo saber, adelantaron que resistirán la misma. El expediente ahora pasó al Juzgado de Faltas de la Municipalidad de Pico.





