Santa Rosa (2b) – El pasado 13 de octubre falleció el histórico secretario general del Consejo Federal de Inversiones (CFI), Juan José Ciácera, quien desde 1987 venía llevando las riendas del tradicional organismo que, nada menos, reúne a todas las provincias argentinas a través de sus gobernadores y también maneja $9.000 millones anuales. Hace una semana, por votación unánime de los goberna de todo el país, al puesto recayó en Ignacio Lamothe, ex secretario de Asuntos Municipales durante el segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner y hombre que, impulsado por Wado de Pedro (el ministro del Interior) que acercó el consenso, ahora regirá los destinos este organismo clave por los próximos 4 años. Lo cierto es que la llegada de Lamothe levantó suspicacias y algunas «operaciones», que tuvieron en el centro al ex gobernador Carlos Verna y el actual mandatario pampeano, Sergio Ziliotto, a quienes señalaron como «los grandes perdedores» de la elección de Lamothe, asegurando que impulsaban a Eduardo Fellner en el cargo. Nada más alejado de la realidad: lo cierto es que ambos pampeanos se volcaron a la elección de Lamothe y, aún cuando la provincia parezca «pequeña» en cuanto a poder de fuego, la realidad es bien distinta… Hasta diametralmente opuesta, dado que los fondos del CFI descansan en las bóvedas del Banco de La Pampa.

El diario Clarín, por ejemplo, sentenció que en La Pampa había enojo por la elección de Lamothe. Fuentes del gobierno pampeano dejaron en claro que la situación fue realmente inversa: «el apoyo fue total e incluso Sergio Ziliotto celebró en sus redes el consenso alcanzando, la unanimidad, para elegir al nuevo secretario general», confirmaron voceros del gobierno nacional y provincial a dosbases.
Algunos medios intentaron instalar que los pampeanos, y otro grupo de gobernadores, no querían al frente de ese organismo a un persona con presunta militancia en La Cámpora. Pero no es así: En el gobierno de Cristina Kirchner supo ocupar la subsecretaría de desarrollo municipal, bajo el ala de Florencio Randazzo.
Incluso señalan que recién luego del visto bueno del formoseño Gildo Insfrán y Verna, dos pesos pesados del CFI, hubo acuerdo. La realidad es que el consenso fue absoluto, y el rol de los pampeanos también cobró un valor destacado, dado que el dinero del CFI se encuentra en el Banco de La Pampa, que es distintivo a nivel nacional por ser la única banca provincial regionalizada, es decir que tiene sucursales y presencia más allá de sus fronteras y sedes en la Ciudad de Buenos Aires.




