Santa Rosa (2b)- Movimientos subterráneos. Sísmicos. Íbamos a decir iceberg, pero es algo demasiado frío para describir tanto calor con tan poca llama a la vista. Las elecciones están lejos, es cierto. Pero de ahí a creerle a la política que no están calibrando la mira, hay un largo trecho. Y es que las batallas se dan en todos los terrenos, y hasta en los ínfimos detalles. Es el caso del PRO La Pampa, que lejos está del ostracismo de la derrota de 2019 y, el 7 de noviembre, se encamina a dar su primera pelea de gallos en formato de Asamblea General partidaria. ¿Por qué?, es que ese día la facción de los «apartados» propondrá, y exigirá, el cambio de presidente de la Fundación Pensar, el brazo «académico» del PRO, que está en manos de Enrique Juan, a su vez presidente del partido provincial. Por eso, ante esta «incompatibilidad», es que de un lado promueven tres nombres, y uno de ellos que te pone los pelos de punta: Ricardo Thornton, ex director regional del INTA.
A principios de marzo el ex titular del PAMI, Enrique Juan, asumió la presidencia del PRO en La Pampa. La movida buscó traer un poco de paz en el reacomodamiento del partido signado por Carlos Mac Allister, que aunque parezca lejos no lo está.

Pero sólo se trató del primer placebo. La discusión por el futuro del partido, y las candidaturas, los encontrará discutiendo el próximo 7 por el futuro de la Fundación Pensar. Juan es el actual titular, y tendría que largar alguno de los cargos.
Por eso desde el ala más crítica propusieron tres nombres. Y esperan que desde el otro lado llegue una contrapropuesta, también con 3 postulantes, para dirimir quién quedará a cargo de la Fundación. Esa propuesta alterna, en formato terna, se completa con el sociólogo Gustavo Rodríguez y Graciela Muñiz.
Juan llegó a la presidencia del partido para apagar un incendio. Es que el cargo era ocupado por Martín Cato Ardohain, hoy diputado provincial y hombre cercano a Carlos Mac Allister. Lo cierto es que en medio de las molestias y suspicacias, el hombre dio un paso al costado para no alumbrar internas, pero difícilmente el PRO las evite de acá al 2021.
Quizás sea el momento para adaptarse al arte de la pelea furibunda seguida de besitos, una cultura que como nadie explota el radicalismo pampeano desde hace décadas. Nos matamos, sí, pero hasta 10 minutos antes del cierre de listas.
Con todo, el 7 de noviembre será el día para adelantar novedades de las lindas dentro del PRO. El manejo de la Fundación, puede ser el puntapié para el nacimiento del primer sector interno dentro de la fuerza macrista en La Pampa.





