Santa Rosa (2b)- Atendió enseguida, de buen semblante. Buen síntoma, un verdadero alivio. Daniel Kroneberger ya le ganó al Covid, y su esposa e hija casi casi también: están a pocos días de recibir el alta médica. El Ruso de Colonia Barón, en las horas previas a quedar liberado definitivamente de la enfermedad, también prendió las antenas luego del sacudanón político de, quien si no, Carlos Verna, quien en una bien montada puesta escena, salió a «desmentir» a Fernanda Alonso y avisó que a pesar de su salud, y la persistencia de la pandemia, seguramente será candidato a senador en el 2021. Casualmente, en ese mismo anda el referente radical y ex candidato a gobernador, que en el 2019 perdió el duelo de Rusos, y ahora parece encaminarse a un reeditado duelo, pero de barbas: «Me cuesta meterme en el análisis de otro partido y más de gente que respeto mucho, pero lo de Verna es fuerte y entendible, porque el peronismo pampeano tiene un liderazgo claro, muy fuerte difícil de equiparar», analizó Krone en diálogo con dosbases.
Este domingo terminó formalmente la pelea contra el Covid. «Estoy bien de salud, y empezando a caminar y listo para empezar a hacer algunos ejercicios. En líneas generales lo sobrellevé bien, tuve 4 días complicados para ya lo superamos junto a mi mujer y mi hija Laura, que en un par de días también recibirán el alta», contó en la charla telefónica. Kroneberger se contagió de Covid en una clínica de la capital pampeana, donde se encontraba alojado por un problema de salud.
@FernandaEAlonso no es mi vocera. A los que festejaron, les advierto que “Los muertos que vos matáis gozan de buena salud”. pic.twitter.com/TeKUWCVXcA
— Carlos Verna (@VernaOficial) October 31, 2020
El radical, no es ningún secreto, va a pujar por una de las bancas por La Pampa para el Senado, independientemente de la nueva interna que tenga por delante en Cambiemos, o bien directamente con un radicalismo escindido del frente de opositor. Desde que perdió la general de 2019 ante Ziliotto, retomó su actividad política como dirigente, y sin cargo alguno: «Mi actividad no se detuvo nunca, incluso con la pandemia. Lo que antes era recorrida por los pueblos, ahora son llamados, zoom y cuanta reunión pueda participar. Con los intendentes tengo charlas regulares y acerco soluciones en caso de poder hacer alguna gestión», explicó.
Cuando le preguntamos por las explosivas declaraciones de Verna, insistió en el concepto de no meterse demasiado en la vida de otro partido, aunque en realidad en medio hay un dirigente de peso para toda la provincia: «Es un ex gobernador, un dirigente de mucho peso, al igual que Sergio Ziliotto, por eso no me parece correcto ponerme a analizas. Sí entiendo que las decisiones políticas llevan sus tiempos, su maduración, y sabrá él -más que nadie- cuál es su futuro. Lo que sí es indudable, que su figura es de mucho peso y marca el ritmo del PJ», sentenció.
Por último, Kroneberger se mostró preocupado por la situación en el país y la provincia, atravesada por la pandemia, y lamentó que «no se ve ningún indicador de mejoría a la vista». Aún así, ponderó «la primera cuarentena» que llevó adelante tanto el gobierno nacional como el provincial: «Es un problema mundial y nacional. No hay que menospreciar lo hecho. Por eso digo que estoy totalmente de acuerdo con la primer cuarentena, que fue clave para acondicionar el sistema de salud y preparar al personal ante semejante desafío… Después entiendo que se dilató todo en el tiempo, y los resultados no fueron los mejores».





