Santa Rosa (2b) – En La Pampa, los casinos siguen cerrados pero el juego no paró nunca. Es que la provincia tuvo un incremento del 40% de las apuestas durante la pandemia en relación con los valores que se venían mostrando antes de la aparición del COVID-19 y el posterior cierre del Casino Club. Antes, se apostaba poco más de 4 millones de pesos diarios, hoy ese registro es mayor a los 6 millones de pesos, según indicaron desde Dafas.
Actualmente, el Casino Club, que alberga 150 trabajadores con familias a sus espaldas, se encuentra cerrado y en plena disputa del gremio de ALEARA con el Gobierno provincial para permitir su reapertura. Cabe destacar que La Pampa es una de las 5 provincias que aún no habilitó los casinos.
Quiniela y Telebingo, ambos juegos pampeanos, fueron los motores del aumento; Loto y Quini 6 también subieron mientras que Telekino bajó un poco porque sus sorteos se espaciaron. La recuperación que experimentó el juego, el nivel que alcanzó y la forma en que se ha sostenido «es llamativa», reconocieron desde Dafas.
El juego es una costumbre instalada para miles de pampeanos y la Dirección de Ayuda Financiera para la Acción Social, una repartición del Instituto de Seguridad Social de la provincia (ISS) es la encargada y responsable de la organización y gestión de las apuestas dentro de la provincia. Jorge Payeras es desde hace varios años el responsable de ese sector.
«En La Pampa tuvimos un período, que ahora nos parece pequeño por la extensión de la pandemia, que tuvimos cerrado porque estábamos en Fase 1. Una vez que abrimos el juego se recuperó muy rápidamente y en muy poquitos días estábamos vendiendo y recaudando lo mismo que en la prepandemia», comentó Payeras sobre la situación en nuestra provincia.
El volumen de apuestas no solo se recuperó sino que «con el correr de la semana y de los meses se fue consolidando un aumento importante, hasta llamativo te diría», reconoció.
Este fenómeno de recuperación y crecimiento se evidenció con fuerza en dos juegos: Telebingo y Quiniela, ambos exclusivamente pampeanos. Son los juegos que traccionan los ingresos de Dafas, ya que entre los dos suman el 93 por ciento de la recaudación.
En el Telebingo el aumento de la recaudación estuvo «arriba del 35, hasta un 40 por ciento por encima de la prepandemia», reveló el director, quien interpretó ese crecimiento en base al carácter familiar que tiene esta opción.
«Para la gente que habitualmente lo juega, Telebingo es verdaderamente un entretenimiento», remarcó. «Entonces, estando en casa porque no se podía salir a una confitería, a un restaurante (por la Fase 1), se puede entender que haya subido la venta de cartones», estimó. «Telebingo es una forma de entretenerse».
En la Quiniela, el aumento en las apuestas fue sorprendente: «estamos aproximadamente un 50% más que en la prepandemia», reveló Payeras. «Una cifra consolidada, de todos los días», aclaró.
Antes del 20 de marzo -fecha en que se decretó el aislamiento obligatorio para todo el país- el volumen de apuestas se encontraba estabilizado en 4 millones diarios. Desde hace varios meses «estamos en un volumen de apuestas en el orden de los 6 millones de pesos diarios, que puede variar entre 6,1 millones y 5,8 millones, dependiendo de los premios que se paguen».
Este aumento, que Payeras consideró «significativo», puede explicarse «por más de un motivo». Uno de ellos es el cierre del Casino Club, el otro centro de juegos que tiene la ciudad y que aún permanece cerrado. «Al estar cerrado, puede ser que dinero destinado habitualmente a apuestas en el Casino, se haya volcado en parte a la Quiniela», evaluó. Si bien el Casino tiene juegos on-line «por ahí no todos los apostadores presenciales del Casino usan el on-line».
Una segunda explicación radica en que en los primeros tiempos de la pandemia, cuando hubo restricciones totales de circulación, generó en una parte de la población un ahorro forzoso de dinero. «El hecho de no salir, de no comprar ropa y de tener un cierto nivel de ingresos, hizo que aquel que tenía un pesito para apostar ahora tiene algún pesito más, y está destinando al juego un poco más que antes», analizó. «No serán todos por supuesto sino un cierto porcentaje de la población», aclaró.
Una tercera posibilidad que señaló Payeras es que al haber ahora más sorteos que antes, el apostador decidió jugar también a las nuevas. Antes de la pandemia la Quiniela se hacía con los sorteos de las loterías de Santa Fe, Ciudad de Buenos Aires y Provincia de Buenos Aires. Cuando empezaron las medidas, Ciudad y Provincia dejaron de sortear y ello obligó a Dafas a buscar nuevas loterías. Fue así que se incorporaron Río Negro y Entre Ríos.
«Para una lotería como la nuestra, o como cualquiera, que es banca de la Quiniela, siempre es importante tener no menos de tres alternativas, porque de esa forma de dividen los riesgos de jugar con una sola», explicó.





