Santa Rosa (2b) – El diputado nacional Martín Berhongaray, presentó al presidente Alberto Fernández un proyecto para fijar presupuestos mínimos y el uso racional de los acuíferos de Argentina. El pampeano aclaró que se trata de un rango de normal federal y definirá “criterios y estrategias que aseguren su aprovechamiento sustentable y la preservación de este recurso hídrico para el bien de las generaciones presentes y futuras”.
“Puesto que las aguas superficiales son tangibles, han sido objeto de regulación a partir de obras de infraestructura como represas, diques, embalses artificiales, acueductos y canales de riego, entre otras. La mayor visibilidad de estas obras conduce a pensar que esta manifestación del agua constituye la mayor fuente para satisfacer las necesidades de la población. Sin embargo, los ríos y lagos constituyen menos del 3% del agua dulce fluida de nuestro planeta. El 97% restante, se encuentra en el subsuelo: de ahí la importancia de establecer normas de uso y protección de este invalorable recurso”, argumentó el legislador opositor en la propuesta.
A su vez Berhogaray sostuvo que “las aguas subterráneas deben integrarse en la dimensión económica, social y ambiental de los recursos hídricos” ya que “muchas personas dependen directamente de ellas como suministro de agua potable y para garantizar la seguridad alimentaria y la vida sustentable”.
A ello agregó: “Los recursos hídricos subterráneos representan una alternativa concreta como fuente de agua segura para consumo y la producción agrícola e industrial en regiones áridas y semiáridas”.
El proyecto tiene como fin cuidar las reservas de agua de los acuíferos ya que su uso aumentó signficativamente durante los últimos 50 años debido a su presencia generalizada, alta confiabilidad durante épocas de sequía, buena calidad en la mayoría de los casos, y también por los avances en cuanto a conocimiento hidrológico, desarrollo de tecnologías modernas de perforación y bombeo y a los generalmente moderados costos de desarrollo, dijo el diputado nacional, aunque aseguró que hoy por día “enfrentamos grandes desafíos” por su escasez y “el creciente riesgo a afectar la calidad o cantidad de las aguas subterráneas ante la demanda de estos recursos hídricos para agua potable, los impactos del cambio climático en los sistemas del subsuelo y la resiliencia de las comunidades y poblaciones que dependen de los recursos hídricos subterráneos”.
En ese sentido, el pampeano indicó que “la mala calidad del agua subterránea puede ser debida a causas naturales o a la actividad humana”. “En general, al hablar de contaminación nos referimos a esta última, por ejemplo, un vertido industrial, pero en muchas ocasiones, la distinción no es fácil pues una actividad humana no contaminante (en general, los bombeos) también altera un equilibrio previo, provocando el deterioro la calidad del agua subterránea”, continuó.
“Por la mayoría de estas vías, los contaminantes alcanzan la superficie freática más superficial, y posteriormente re-difunden en el acuífero, siendo transportados por el flujo subterráneo. Las principales actividades humanas que generan contaminación de las aguas subterráneas son: disposición de residuos sólidos urbanos y de aguas residuales, actividades agrícolas y ganaderas, actividades industriales y la minería”, afirmó.
Por ello, el legislador pampeano destacó que ser requieren de estudios e investigación exhaustiva, generación constante de información confiable, implementación de nuevas metodologías de gestión con base científica y de la consolidación de los principios para un manejo sostenible e integrado y un sistema de protección ambientalmente sólido de los recursos hídricos subterráneos.
“Resulta imprescindible en nuestro país la sanción de una normativa que proteja, regule y verifique la existencia, disponibilidad y estado de las fuentes de agua subterránea dentro de su territorio. En concordancia con lo establecido en el inciso b del artículo 7 de la Ley Nacional 25.688 ‘Régimen de Gestión Ambiental de Aguas’”, cerró.





