General Pico (2b Norte) – Alrededor de 100 piquenses vinculados al automovilismo se movilizaron hoy a la mañana, para reclamar la reapertura del viejo Autódromo de General Pico. Se manifestaron frente al Palacio Municipal y pidieron ser atendidos por funcionarios, pero no fueron recibidos. Si no hay diálogo en las próximas horas, amenazan con otra marcha más contundente para la semana próxima.
A pesar que a mediados de este año el secretario de Planificación y Gestión Urbana, dejó claro que no había posibilidades de utilizar el predio para competencias motor, y la única alternativa era buscar otro predio, un importante números de competidores y aficionados se movilizó hoy para reclamar por la vuelta de la actividad en el ex Autódromo.
La demanda del sector viene de años, tras idas y vueltas desde el Municipio con relación al uso del predio, donde las autoridades políticas de la gestión anterior ilusionaron a los fierreros con el inicio de tareas de mejoras del predio.
Las nuevas autoridades dejaron una puerta abierta en campaña y los primeros meses de mandato, pero tiempo después ratificaron que un estudio de impacto ambiental desaconsejaba la actividad motor en el lugar, y tampoco permite la radicación de viviendas, por lo que se definió avanzar con la construcción de un espacio público –cuyo proyecto ya está elaborado-, que servirá también como contención de desagües pluviales a un amplio sector de la ciudad.
Los fierreros locales, en la ciudad que históricamente concentró la mayor cantidad de competidores de diversas categorías, no se resignan a perder y el viejo Autódromo y ahora reclaman que, al menos hasta que el Municipio avance con el nuevo proyecto, les permitan realizar prácticas y algunas competencias en el lugar. La idea parece muy complicada desde lo técnico, legal y logístico, más allá de la decisión política que ya se ratificó.
Los manifestantes se concentraron el ingreso al Autódromo, para marchar hasta el Palacio Municipal, donde varios referentes ingresaron y pidieron hablar con las máximas autoridades, pero accedieron solo a que les tomen los teléfonos con la promesa de llamarlos. Se retiraron disconformes y con la idea de volver con una movilización más importante la semana próxima.





