General Pico (2b Norte) – En la última audiencia de juicio, la Fiscalía pidió este miércoles 22 años de prisión para Matías Fabián Paez, acusado de golpear salvajemente a su padre y, en otro legajo, de matar a Raúl Alberto Rivas. Para el adolescente de 17 años, juzgado por el homicidio, solicitó la declaración de responsabilidad penal.
La audiencia de alegatos y pedidos de condena estaba prevista para el pasado martes, pero se suspendió porque no de los acusados debió ser aislado por Covid-19.
En el primero de los legajos debatidos, Paez fue acusado de “lesiones graves agravadas por el vínculo”, mientras que el segundo hecho fue por “homicidio en ocasión de robo, agravado por la participación de un menor de edad”. En este último, participaron también un joven que por entonces tenía 16 años y fue sometido a juicio, mientras que otro chico de 14 años fue sobreseído por tratarse de un menor inimputable.
En los alegatos de cierre, los fiscales Damián Campos y Verónica Campo argumentaron la acusación del primer legajo por el hecho ocurrido el 25 de noviembre de 2018, cuando Paez golpeó brutalmente a su padre hasta ocasionarle fracturas en “antebrazo izquierdo y costales en hemitórax derecho”.
Por la salvaje agresión, la familia del joven lo echó de la casa y Raúl Rivas, junto a su pareja Ofelia Gómez, le cedieron un techo precario y le compartieron comida durante varios meses.
Según la Fiscalía, la convivencia de Paez con el matrimonio lo llevó a conocer todos los movimientos de la pareja y terminar organizando un robo, junto a dos adolescentes, que terminó en el homicidio de Rivas.
Los fiscales consideraron que Paez decidió robar la pensión de Ofelia Gómez y organizó el hecho el mismo día que cobró. Para ello, escogió al chico de 14 años por su contextura física, para que ingrese por una pequeña ventana a la casilla donde vivía el matrimonio, luego de haber cortado la luz para no ser reconocido.
Paez, según la teoría fiscal, también conocía que el Rivas y su pareja se acostaban de noche alcoholizados, lo que suponía un robo sin resistencia. Pero luego que el chico de 14 años ingresara y desde adentro le abriera la puerta a Paez, Rivas se despertó y se trabó en lucha con el principal acusado. La víctima le pidió un cuchillo a su pareja y, en ese momento, el menor le asestó un par de puñaladas mortales. El tercer menor no habría ingresado a la vivienda y siguió todos desde las inmediaciones.
Los tres jóvenes finalmente huyeron del predio del Club Ranqueles con los 10 mil pesos, una botella de gaseosa, un cuchillo, un fierro y dos cajas de vino blanco.
Luego de detallar los hechos y enumerar las pruebas contra los acusados, la Fiscalía pidió 22 años de prisión para Paez y la declaración de responsabilidad penal para el joven de 17 años.
El defensor oficial, Mauro Fernández, a su turno alegó y sostuvo que el adolescente no tuvo participación en el homicidio y solicitó la absolución del mismo.
Raúl Quiroga, abogado de Matías Paez, consideró que no había prueba suficiente para aceditar que el joven golpeó a su padre y solicitó que se lo absuelva por ese hecho. En cuanto al homicidio, adjudicó toda la responsabilidad al menor inimputable, por lo que pidió que su asistido se condenado por “robo simple” o “robo en banda”. El fallo del Tribunal Colegiado se dará a conocer en 10 días.





