Santa Rosa y Buenos Aires (2b) – Los tiempos políticos empiezan a agitarse y el macrismo busca recuperar un poco de todo el terreno que perdió en 2019 luego de la sacudida que el Frente de Todos le pegó en todo el país. Con Juntos por el Cambio más partido que la tierra en el desierto, Mauricio Macri se reunió, sin barbijos como nos tiene acostumbrados, con dirigentes de su espacio, incluido el pampeano Martín Ardohain. ¿El colo Mac Allister? Bien, gracias. Es el jefe del bloque de diputados de Propuesta Federal quien va de puntero por nuestra provincia, y no es para menos, fue quien fogoneó las marchas antitodo que se dieron a lo largo de 2020. A ver que sale de este menjunje.
Cato posa a la derecha de Macri. Se lo ganó, reconozcámoslo. El diputado provincial, ex presidente del partido en La Pampa, fue participe importante de las marchas de la oposición que se dieron durante el año y encargado de llevar adelante el reclamo de una minoría.
Ahora el macrismo quiere recuperar lo perdido en las últimas elecciones, pero se ve difícil: a nivel nacional, Rodríguez Larreta barrió al ex presidente y se quiere perfilar como principal candidato de Juntos por el Cambio. Hay quienes aseguran que Macri no va a andar con pavadas: nada de legislativas, derecho al Ejecutivo en 2023, pero hay que ver si le alcanza la nafta.
En La Pampa, al PRO no lo quieren ni regalado. La UCR lo desprecia, ahora Bertone y compañía también se corrió -más a la derecha, claro- y creó Integración Pampeana.
Se presume que salga algún repudio contra la suspensión de las PASO pero a estas alturas se puede esperar cualquier cosa. Hay que ver con que salen esta vez… la cumbre en la chetísima Vicente López.





