General Pico (2bNorte) – En el marco de la audiencia de formalización que se llevó a cabo el martes por la noche, el juez de Control Heber Pregno dictó prisión preventiva hasta finalización del proceso contra el único detenido por el homicidio del Ernesto Oscar Ramírez, el dueño del bar “El Correntino”. Al joven le imputaron “homicidio criminis causa”, mató en el marco de un robo para evitar ser denunciado por la víctima, a quien conocía desde hace tiempo.
El único detenido ya confesó la autoría del hecho, aunque la estrategia de la defensa apuntará a una “legítima defensa”. La Fiscalía tiene que cerrar ahora pruebas genéticas para cerrar su teoría, pero aun así no brinda mayores detalles de lo que ocurrió en el interior del bar, aunque sí admitió que se trató de un hecho mucho más violento que otros crímenes.
El muchacho detenido, de alrededor de 25 años y de quien tampoco trascendió su identidad, y se conoce que vivía en situación de calle durmiendo en el utilitario donde fue detenido, fue trasladado el martes por la tarde a Tribunales para ser indagado y formalizado pasadas las 21 horas.
Los fiscales Armando Agüero, Verónica Campo y Guillermo Komarofky, pidieron que se encuadre el caso como “homicidio criminis causa”, o alternativamente como “homicidio en ocasión de robo”, por lo que solicitaron que al detenido se le dicte prisión preventiva hasta que concluya la investigación. El abogado defensor, Héctor Freigedo, pidió que su cliente sea liberado.
Al término de la audiencia, el fiscal Komarofky señaló que “la teoría de la Fiscalía este es un homicidio que se llevó a cabo para lograr la impunidad del hecho cometido, o que se iba a cometer, que era la sustracción de objetos. La investigación nos llevó a determinar que el imputado y el señor Ramírez se conocían, por eso entiende la Fiscalía que, si la víctima vivía, podía reconocerlo y denunciarlo”.
De confirmarse la figura de “homicidio criminis causa”, la única pena es prisión perpetua, mientras que en el “homicidio en ocasión de robo” la escala prevista va de 10 a 25 años.
Con el único imputado confeso ya detenido, ahora la Fiscalía avanzará en el armado de andamiaje probatorio, con exámenes genéticos como claves para demostrar la autoría del crimen cometido con varias puñaladas.





