Buenos Aires (2b) – El Gobierno nacional convocó a una audiencia pública para definir aumentos en la tarifa del gas durante el segundo trimestre de 2021. Será la primera de ese tipo durante la gestión actual. El eje de éstas será el componente del precio y la parte de ese costo a asumir por el Estado.
A través de una resolución publicada este martes, el secretario de Energía, Darío Martínez, estableció que el 15 de marzo se realizará una primera audiencia pública a través de la plataforma online Webex, donde se analizará el costo del gas natural y cuál es la proporción de la cual se hará cargo el Estado. Cualquier persona o empresa que quiera participar puede inscribirse hasta dos días hábiles antes en la página web de la secretaría de Energía.
Las audiencias —que son abiertas y participativas— son un paso previo y obligatorio que se debe concretar antes de cualquier suba de tarifas de servicios públicos, aunque sus resultados no son vinculantes y solo funcionan como un ámbito informativo y de consulta. En este caso, será la primera que se realizará durante el Gobierno de Alberto Fernández, ya que las tarifas permanecen congeladas desde marzo y abril de 2019.
“Creemos que es sumamente importante asegurar la transparencia en la toma de decisiones que afectan el interés común de la ciudadanía, como lo es el costo del componente gas natural que pasa a la tarifa, que debe adecuarse al salario de las argentinas y los argentinos, y no al revés”, explicó Martínez.
Las facturas de gas que reciben los usuarios se componen de cuatro variables: el precio del gas, el transporte, la distribución y los impuestos (nacionales, provinciales y tasas municipales). En esta próxima audiencia, el tema será el componente del precio del gas y qué parte de ese costo será asumido por el Estado, es decir, cuál será el nivel de subsidio de las futuras tarifas.
Aunque aún no fue oficializado, trascendió que el plan de la secretaría de Energía es avanzar en “forma progresiva” hacia una tarifa donde los usuarios paguen el costo efectivo que tiene la energía. Sin embargo, la idea es mantener los subsidios a la demanda de acuerdo con la capacidad económica de cada usuario, pero utilizarlos de forma más eficiente. Se estima que solo un 15% del total podría afrontar la totalidad de los aumentos.





