Santa Rosa (2b)- El complejo equilibrio entre el PRO, fuerza dominante, y el radicalismo en el armado nacional de Cambiemos o Juntos por el Cambio, no es ninguna novedad. Como siempre, La Pampa es la excepción. ¿Por qué? Es que mientras a nivel nacional los radichas no saben cómo contener el pelotón de candidatos del otro lado (Macri, Rodríguez Larreta o Vidal), en la provincia estiman que, como en la interna de 2019, ganan por paliza y no necesitan compartir. Pero claro, en caso de sellarse la alianza nacional, altos referentes locales de la UCR ya cranean una movida arriesgada: Ir por su cuenta, prescindir del sello y la histórica Lista 3, para hacer nacer otra alianza, en realidad básicamente radical, y en ese marco no descartan la idea de refundar una vieja marca: el Frepam.
Con Juan Carlos Marino fuera del juego, tras el cimbronazo que provocó su «renunciamiento» a seguir en el Senado tras 18 años de continuidad, la UCR pampeana acorta hectáreas de negociación para decidir no sólo su futuro, sino también sus referencias, o candidaturas. Así las cosas, la candidatura a senador de Hipólito Poli Altolaguirre, adelantada en exclusiva por dosbases, no suena tan descabellada.
Pero hablando del plan «soledad», casualmente, otro de los candidatos firmes al Senado es Daniel Kroneberger, quien tejió una buena, tirando para casi excelente, relación con Altolaguirre durante la cruenta campaña a la gobernación, donde a pesar de perder frente al hoy mandatario Sergio Ziliotto, lograron una buena remada en la general aún con el lastre de Macri. Martín Berhongaray, cercano a Poli, también protagonizó aquella remada como cabeza a diputado nacional.
Cuestión, ahora la UCR pampeana tiene que definir sus autoridades. La Justicia prorrogó los mandatos luego de no realizarse en noviembre del año pasado las elecciones, o mejor dicho la tradicional Convención. Julio Pechín, que tiene por ahí un candidato con ganas de robarle el cetro, es otro de los que se anota en la cruzada anti PRO, amén de ser también serio aspirante a una candidatura nacional.
Marino dijo la semana pasada que «en mi partido, la UCR y en el frente que integramos, Juntos por el Cambio que creo que hay que seguir abonándolo, que crezca, que avance, que prospere, hay mujeres y hombres con la capacidad suficiente, creo que les sobra capacidad, para ocupar el lugar que voy a dejar el 10 de diciembre».
Aparentemente, con el afuera, el plan soledad gana más fuerza: «Si decidimos no acatar lo que decida el partido a nivel nacional, podríamos ir solos pero sin sello, sin Lista 3. Eso nos obliga a conformar algo por nuestra cuenta, como por ejemplo el Frepam».
El Frepam, que aglutinaba a radicales y socialistas, entre otras fuerzas, contó con fortaleza en La Pampa e incluso disputó con ese sello la gobernación. A pesar de que estaba llamado a consolidarse por años, se licuó con la irrupción del macrismo y el abandono de los históricos aliados radicales, los socialistas.





