General Pico (2b Norte) – La Fiscalía General de Pico acaba de recibir otra denuncia por estafa, una más de las 120 causas en trámite, aunque esta cuenta con ciertas particularidades que sorprenden, entre ellas la triangulación entre dos países para desapoderar de su dinero a un hombre de Ingeniero Luiggi. Al mismo tiempo, este miércoles se formalizó a dos hombres que cumplen condenas en una cárcel de Córdoba, penal que los investigadores ya tildaron como “el call center de los delincuentes”.
Aunque la mayoría termina en un cajero automático, todas las maniobras telefónicas fraudulentas tienen sus detalles distintivos, aunque la denunciada este miércoles por un pampeano sorprende.
La historia comenzó con una mujer oriunda de Ingeniero Luiggi, pero que hace muchos años se radicó en España. Ya con edad de acceder a jubilarse, la mujer decidió pedir ayuda a un vecino de Luiggi con el que mantiene un contacto fluido, a quien le pidió que le dé una mano con los trámites.
La mujer le comentó a su amigo en Luiggi que había contactado a su vez a un gestor de Correo Argentino, quien se encargaría de hacer diversas presentaciones habituales en estos casos, por lo que este gestor se comunicaría para pedirle ciertos papeles.
Pasado un par de días el gestor se comunicó con el vecino de Luiggi, le explicó que harían en conjunto y, para avanzar, le pidió que se dirigiera a un cajero automático. En ese momento concretó la estafa y le quitó 540.000 pesos al vecino de la localidad norteña.
El damnificado se comunicó con su amiga para contarle lo que le había sucedido y la mujer quedó sorprendida y muy acongojada por el problema que le había ocasionado a su ex vecino luiggense. En esa charla, la mujer le comentó que al gestor lo había contactado por Facebook, red social que los estafadores también utilizan para pescar víctimas.

Call Center
Por otra parte, la Fiscalía General formalizó este miércoles a dos presos que cumplen condenas en el Complejo Carcelario Nº 2 de Cruz del Eje, unidad penitenciaria desde donde se realizan innumerable cantidad de estafas telefónicas.
El primero de los formalizados era el jefe de una banda que integraban también dos sobrinos que ya habían sido detenidos, todos de apellido Arias. La víctima es un productor rural de Pico al que desapoderaron de casi 4 millones de pesos, con la ya conocida maniobra de premios en efectivo y un teléfono celular, por el cual le piden a la víctima que se dirija a un cajero automático.
El hecho ocurrió en noviembre de 2020 y en febrero fueron atrapados los dos integrantes de la banda en Córdoba capital. El líder, formalizado ayer, cumple una condena de ocho años y seis meses por robo con armas y estafas.
El otro hombre formalizado ayer también cumple condena en la Cárcel de Cruz del Eje, aunque lo hace en otro pabellón. En este caso el delincuente concretó varias estafas de menor importe, que damnificaron a ocho personas de Pico y localidades del norte provincial por 660.000 pesos. Los hechos ocurrieron a fines de junio del año pasado y en las escuchas surgió también otra estafa en General Acha, que ya fue notificada.
Este condenado cumple una pena de 16 años de prisión, impuesta en el año 2014, por dos hechos de violación de domicilio y robo con armas.





