Santa Rosa (2b) – Las estafas siguen siendo el pan de cada día en la región. En esta ocasión, una clienta del banco Santander Río sufrió uno de estos delito por una suma superior al millón de pesos. Para esto se utilizó la modalidad de phishing, mediante el cual le generaron dos créditos extraídos en un total de 30 transferencias durante el lapso de 102 minutos. “¿Dónde está la seguridad si el Banco no me emitió un sólo mail que diera aviso del alta de destinatario, de alguna de las 30 transferencias que se estaban realizando, ni de la obtención de los créditos”, expresó la damnificada.
El 28 de abril pasado la víctima recibió un mail en la casilla de correo vinculado al Banco Santander, donde fue redireccionada a una página réplica del Banco que solicitaba datos para verificar su cuenta con la amenaza de que serían desactivadas. Es de resaltar que escasos días antes, por este mismo medio, el banco le había requerido el cambio de sistema de transferencias de «tarjeta de coordenadas» a uso impuesto de «Token”.
El viernes 30, al ingresar a su Homebanking, ve que las tres cuentas de las que es titular se encontraban vacías. Tras dirigirse al Banco para verificar lo sucedido, le imprimieron las constancias de los movimientos de las cuentas y corroboró que el día anterior se habían realizado un total de treinta transferencias en el lapso de tan sólo 102 minutos y a un único destinatario, tras lo cual realiza la correspondiente denuncia policial.
Al volver por segunda vez al Banco Santander solicita las correspondientes explicaciones, donde se le informa que con fecha de 28 de abril figuraban otorgados dos créditos que superan el millón de pesos; circunstancia que no se la había anoticiado ni aún ante el reclamo previo.
La víctima realizó su merecido descargo: “¿Por qué siendo usuaria de un servicio que ellos prestan no se me comunicó sobre los riesgos que existen al contar con un Token de Seguridad y en cambio sólo se me comunicó la imposición de abandonar la tarjeta de coordenadas debiendo cambiarla por el Token?”
“Asimismo, no habría un resguardo de los datos personales, ya que son obtenidos por terceras personas (por ej. el mail al que se me envió la página falsa es el mail que proporcioné al Banco Santander al constituirme como clienta). ¿Dónde está la seguridad si el Banco no me emitió un sólo mail que diera aviso del alta de destinatario, de alguna de las 30 transferencias que se estaban realizando, ni de la obtención de los créditos?”, indicó
A su vez, le llamó la atención cómo habiendo tantas denuncias por casos análogos o similares, los bancos aún no han previsto la contratación de pólizas de seguro para estos casos, o bien endurecer las medidas de seguridad o establecer límites en las operaciones. Que desconoce quiénes se podrían ver beneficiados con estas omisiones. En tal sentido, evalúa realizar una denuncia colectiva.





