Santa Rosa (2b) – En medio de la disputa en COIRCO, Portezuelo del Viento avanza, y entre recontra comillas, porque lo único que se ve son las millonarias transacciones del Gobierno nacional a Mendoza y el proceso licitatorio, hoy con los chinos dueños de Sinohidro al frente, que reclamaron más plata para realizar la mega obra del siglo porque, según medios mendocinos, desconfían de Nación-
El proyecto en cuestión, valuado en más de 1.000 millones de dólares, comprende la instalación de una central hidroeléctrica a construir sobre el Río Grande, en el departamento cuyano de Malargüe.
Si bien el emprendimiento había mostrado cierto avance el año pasado, al menos en lo que hace a la instancia técnica, lo cierto es que su evolución sigue paralizada más allá de que el Gobierno nacional ya giró 7 cuotas de los pagos comprometidos para su construcción. Del total establecido de 1.023 millones de dólares, hasta el momento el Estado aportó más de 215 millones.
Pero ahora todo quedó en suspenso luego de que el mismo gobierno mendocino solicitará al único oferente una rebaja de al menos 45 por ciento en la propuesta de desarrollo de la obra. La oferta la encabeza la china Sinohidro, aunque de la UTE –llamada Malal Hue– también participan IMPSA, Obras Andinas SA –propiedad de Omar Álvarez, socio de José Luis Manzano en otros proyectos– y CEOSA –controlada por Fernando Porretta –.
Según indicaron fuentes vinculadas al proyecto, los asiáticos demandan hasta 1.063 millones de dólares más IVA para realizar la central. Esto equivale a un valor final del orden de los 1.286 millones de dólares. El gobierno mendocino fijó un presupuesto oficial inicial de 884 millones de dólares.
Como resultado de esta diferencia, el consorcio pidió una pausa de un mes para contestar si acepta o no aplicar recortar el monto que informó en su oferta. Pero lo particular son los motivos por los cuales Sinohidro pidió mucho más de lo disponible para el proyecto: en torno a la iniciativa aseguran que los chinos temen que, por el complejo escenario económico y político doméstico, los pagos trimestrales que lleva a cabo Nación puedan llegar a cortarse en algún momento.
«No lo dicen abiertamente, pero creen que Alberto Fernández podría ser menos cumplidor que Mauricio Macri, que es con quien se definió el proyecto. Por ahora no se pueden quejar, ya que Nación viene pagando en tiempo y forma. Pero les preocupa lo que pueda pasar después de las elecciones», comentaron voces que siguen el proceso de cerca.
«También está la cuestión del pago en pesos. Porque, aunque el Gobierno nacional deposita dólares, todavía se discute si algunos ítems se cubrirán con moneda local al tipo de cambio oficial. Pero la principal preocupación es política: si el consorcio acepta la reducción del 45 por ciento, quedará en evidencia que los costos estaban inflados. Y que la Provincia ha estado negociando con empresas de temer», añadieron.
Los chinos marcan el camino en todas las negociaciones en tanto controlan el 46 por ciento de la UTE. IMPSA y el resto de las integrantes ostentan participaciones del orden del 22 y 16 por ciento en cada caso.
La respuesta a este tire y afloje comenzará a tomar forma a fines del mes próximo. Mientras tanto, los fondos siguen llegando a Mendoza desde el primer giro de octubre de 2020. Y esto más allá de que, por el momento, Portezuelo del Viento sigue sin superar la instancia de discusión de los contratos.





