Santa Rosa (2b) – Hoy comenzó vía Zoom, en el Centro Judicial de Santa Rosa, el juicio oral contra Laureano González por la tentativa de homicidio triplemente calificado, en perjuicio de su entonces pareja, Nadia Soledad Lucero. El imputado habló y negó por lo que se le acusaba: «empezó a convulsionar y en ese momento quise llevarla al hospital. Cuando vi a dos policías me asusté y me fui», dijo. También le imputaron otros tres delitos: abuso sexual con acceso carnal, abandono de persona y portación de arma sin autorización.
El imputado por el intento de femicidio de Nadia Lucero, la joven que luchó durante meses para salvar su vida tras casi ser asesinada, declaró que a las tres de la mañana llamó al celular de una amiga para contactar a Nadia y ella le cortó. Volvió a comunicarse y no lo atendió. Así que fue a buscarla y, cuando subieron al Bora, «comenzamos a discutir fuerte porque los dos somos celosos. Ahí le metí una cachetada (sic). Entonces, sobre la colectora de la avenida Circunvalación, ella se tiró del auto».
«En ese momento quise llevarla al hospital, pero ella me pidió que fuéramos al departamento –continuó González–. Se bañó y alrededor de las 4.30 salimos a comprar cocaína. Cuando volvimos, yo me acosté a las 8 y ella se quedó despierta. Recién se acostó a las 19.30 y a las 21 empezó a convulsionar, se le iban los ojos para atrás. ¿Qué hice? Llamé a una expareja y la llevé hasta la casa de su hermana (Joana). Ella me dijo que me arreglara sola. Entonces fui al hospital y la dejé en una camilla. Cuando vi que había dos policías me asusté y me fui porque tenía miedo que no me creyeran lo que había pasado. Quería que se despertara, y que se supiera la verdad, para entregarme».
Por último, González aseguró que «mi relación con el padre de Nadie había sido siempre buena, aunque un mes antes (del hecho) tuvimos problemas por la repartija de una plata grande».





