General Pico (2b Norte) – Las 220 casas sociales que el Gobierno de La Pampa construirá en Pico desataron un nuevo conflicto con vecinos radicados en la zona próxima a la escogida por las autoridades. Un grupo de hombres y mujeres, que habitan en un sector de la ciudad con importantes construcciones, se acercó ayer al Concejo Deliberante en plena sesión para entregar una nota donde piden debatir la ubicación del nuevo barrio, que para comenzar a construirse el legislativo deberá autorizar por excepción porque el Código Urbano no contempla ese tipo de emprendimientos en ese lugar.
Como sucedió hace poco más de dos meses cuando se anunció la construcción de 120 casas sociales en cercanía de La Loma, el nuevo barrio de viviendas encendió la polémica, aunque en aquella oportunidad quienes residían en ese sector no tenían demasiados argumentos técnicos legales para impedirlo, y en esta ocasión quienes protestan se atienen a no modificar lo que el mismo Concejo aprobó en el año 2013, a través del Código Urbano, dándole ahora otro uso a esa tierra.
Cabe recordar que 2b a fines del mes de abril celebró que, por una cuestión de trámites burocráticos y no por algo planeado, por primera vez en muchos años el Estado construiría en Pico 120 casas sociales en distintos sectores, sin desarrollar un gran conglomerado, como se sugiere urbanísticamente –y está escrito en normativas- para un crecimiento ordenado de la ciudad.
De esta innovación se enorgullecieron algunos funcionarios en ese momento, pero el entusiasmo duró como más de dos meses, emergencia habitacional de por medio, cuando Provincia pudo comprar 60 hectáreas para construir barrios tradicionales y supuestamente otras soluciones habitacionales.
El predio del conflicto es ni más ni menos que la última joya inmobiliaria de la ciudad, por lo que en un trasfondo del conflicto también hay intereses privados que estaban detrás del gran negocio que terminó quedándose el Estado.
Son 60 hectáreas que quedaron dentro del anillo de la circunvalación, gracias a la porfía de su dueño y herederos, que durante décadas se negaron a vender esas tierras y parece que ahora fue encontrado el precio. Las tierras, un triángulo, lindan con un extremo del barrio Rucci, la Avenida Circunvalación Isidoro Brunengo, el Cementerio y una de las zonas residenciales más caras de la ciudad, cuyos vecinos salieron ahora tratar de trabar la situación.
Reclamo
Un grupo de vecinos del barrio residencial se llegó ayer hasta el Concejo Deliberante, en plena sesión, para presentar una nota donde resisten la modificación del Código y reclaman un debate. Llegaron con la idea de abortar un supuesto tratamiento sobre tablas del expediente enviado por el municipio local, aunque el legajo ingresó para su tratamiento en comisiones.
Tras intentar hablar en la sesión, sin que les fuera permitido aunque sí dejaron la nota, una de las voceras del grupo recordó que el Código Urbano –que se pretende modificar ahora- se aprobó en el año 2013 “es nuevo y se invirtió mucho dinero por parte de los ciudadanos para que se estudie y se haga de una forma planificada, nos parecía una burla que hoy decidieran sobre todos nosotros que iban a modificarlo para hacer cuestiones que no nos consultan“.
Y aclaró que “no queremos que de esto hagan un enfrentamiento entre ciudadanos, no es quien quiere vivir y quien no, y donde o quien tiene más posibilidades. Sabemos que hay una emergencia habitacional, no estamos en contra de eso, todos queremos tener nuestro techo, pero queremos de forma organizada. No es hoy ponemos un barrio acá y mañana tenemos problemas de cloacas, de agua, gas y todo lo que significa llevar 1000 viviendas en un sector de la ciudad“.
Carta
La carta presentada por el grupo de vecinos señala que “habiendo tomado conocimiento de la nota ingresada al Concejo por parte del Departamento Ejecutivo, donde se prevé la modificación del Código Urbano para desplazar el Polígono PC3 (Polígono Residencial Norte), y como vecinos de la ciudad, manifestamos rechazar dicha modificación”.
Y recuerda que “la zona en cuestión prevé, según Código Urbano, el uso de Residencia Unifamiliar de baja/media densidad, lote mínimo de 900m2, con retiros de frente, lateral y fondo. El Código Urbano actual surgió del Plan Estratégico de la ciudad, que fue pensado y diseñado por un equipo interdisciplinario a partir de la inquietud del municipio para ordenar y proyectar la ciudad que crecía desordenadamente. El mismo fue aprobado por este mismo Concejo en 2013”.
Indica también que “los abajo firmantes hemos respetado los códigos urbanísticos que requería nuestra zona, no permitiéndonos nada que fuera en contraposición a los códigos estudiados y acordados por nuestro municipio. Como vecinos y vecinas, solicitamos que se tenga en consideración nuestra petición y que se nos convoque a debatir sobre el tema, siendo que ustedes son representantes nuestros elegidos por sufragio”.





