General Pico (2b Norte) – En la décimo cuarta sesión ordinaria del Concejo Deliberante de Pico ingresó este jueves un expediente del Ejecutivo Municipal, donde se propone la cancelación de una deuda con Corpico con la cesión de terrenos municipales. Se trata de una suma millonaria que responde al servicio concesionado de Transporte Público de Pasajeros.
Las fuentes consultadas por 2b señalaron que la Municipalidad le debe a la cooperativa local una suma superior a los 10 millones de pesos, que corresponden al período de marzo a diciembre del año 2020. Tras los reclamos de la entidad solidaria que tiene a su cargo la prestación del servicio, las autoridades municipales sacaron cuentas y hallaron complicaciones para hacer frente a la deuda en pesos, por lo que propusieron compensar con tierras en distintos puntos de la ciudad.
El desprendimiento de lotes por parte de la Municipalidad llega en un contexto discusión por terrenos disponibles, tanto para viviendas sociales como para sectores que pueden comprar y construir, por lo que se abre en el Concejo un escenario de debate en el que habrá que estar atento a la postura de la oposición, fundamental en este caso porque la autorización del expediente requiere el acompañamiento de las dos terceras partes del cuerpo legislativo, mayoría que se daría con el voto positivo de ocho concejales y el oficialismo cuenta con siete.
¿Cómo se generó la deuda? Son varios los factores donde la Municipalidad llevó todas las de perder.
En primer lugar, el contrato de concesión del servicio de transporte público, el más reciente de los servicios concesionados, se armó de tal manera que la cooperativa no tiene gran riesgo ya que la Municipalidad cubre siempre las pérdidas, y funciona a tal punto que se puede ver en la renovación de los colectivos que circulan en la ciudad, algo que no sucede con los demás servicios como agua potable, cloacas y alumbrado público, donde las condiciones están más abiertas a negociaciones semestrales, las inversiones no son tan regulares, y desde Corpico durante años se acusó al Municipio de hacer perder sumas millonarias a la cooperativa.
El punto que infló la deuda fue la quita de subsidios que el Gobierno de Mauricio Macri determinó en el año 2019 y comenzó a regir en el 2020. Ese dinero que dejó de percibir la cooperativa, también lo debió asumir la Municipalidad. Y para agravar la situación, durante el período de estrictas restricciones por pandemia los colectivos no circularon, o lo hicieron con una abrupta caída en la venta de pasajes, cuya diferencia también tuvo que afrontar el Municipio.
Al parecer, cuando los funcionarios municipales plantearon ofrecer tierra (en lugar de dinero), la propuesta fue música para los oídos de los actuales directivos de Corpico, que desde hace ya un tiempo están decididos a incursionar en inversiones inmobiliarias. Una vez escrituradas esas tierras y puestas a la venta, la entidad solidaria piquense podría, no solo recuperar lo que le debían, sino sacar además una muy buena diferencia.
Por otra parte, el debate que se abre en comisiones internas del Concejo Deliberante posiblemente se cruce con la renovación del contrato de concesión del Servicio de Transporte Público de Pasajeros, que vence a fines del mes de septiembre próximo, y cuyo expediente la Municipalidad aún no envió al Legislativo.
La compensación de deuda con terrenos municipales se da en un contexto de discusiones recientes por la ubicación de barrios sociales, la reactivación de la construcción de este tipo de viviendas por parte del Gobierno Nacional, el mismo que demanda a los municipios un banco de tierras para desarrollar estos planes, la búsqueda que también impone Provincia para satisfacer la demanda y la necesidad de muchos privados que disponen de algún ahorro, o la posibilidad de tomar crédito, pero se encuentran con altísimo costos para acceder al lote.





