Santa Rosa (2b) – El gremio UPCN envió como miembro paritario a un trabajador denunciado por violencia de género y también por acosos sexual. La situación generó malestar entre los miembros paritarios, más aún teniendo en cuenta que se trató la implementación de la Ley Micaela.
El Ministerio de Salud se reunió el pasado martes en el marco de la paritaria del sector enfermería de la Salud Pública. En ese contexto, el gremio UPCN envió a Gabriel Barrios como paritario, quien además fue el moderador de la reunión donde se acordó aplicar la Ley Micaela en todos los ámbitos del sector.
Esta situación generó malestar en el ámbito de la Salud ya que Barrios no solo esta acusado de violencia, cuando ocupaba su rol de Jefe de la UTI I, sino que también esta denunciado en la Comisaria de la Mujer y en la Fiscalía de Instigaciones Administrativas por acoso sexual.

En el acta paritaria se acordó “condenar la violencia de género en todas sus formas en el ámbito de enfermería de la provincia de La Pampa, solicitando la divulgación de todos los protocolos vigentes y aplicados en el Ministerio de Salud, como así también solicitamos la aplicación de La Ley Micaela”.
La reunión fue moderada, paradójicamente por Barrios, quien hace un mes aproximadamente, fue denunciado por enfermas residentes de la Unidad de Terapia Intensiva I ante la Fiscalía de Investigaciones Administrativas y en la Unidad Funcional de Género de Santa Rosa por «prácticas violentas contra trabajadoras y residentes» y también por «acoso sexual». Además aseguraron que acudieron a esas denuncias por la falta de respuestas del Establecimiento Hospital Lucio Molas.
Las enfermeras hicieron hincapié en que Barrios «continuamente decía cosas fuera de lugar de su vida privada y de sus relaciones personales». Además, agregaron que «junto a las instructoras que lo acompañaban, maltrataba a las compañeras y les decía que eran mediocres».
Para finalizar, dosbases pudo saber que el Jefe de UTI fue apartado del cargo, justificando sus días de inasistencia con permisos gremiales desde UPCN.
La presencia de Barrios en el ámbito paritario causó repudio e intimidación entre las trabajadoras que se quejaron de la «impunidad» con la que se maneja. Sostuvieron además que varias trabajadoras perdieron la residencia o tuvieron que ser reubicadas para evadir las prácticas del dirigente de UPCN.





