Santa Rosa (2b) – La Pampa vuelve a ser el centro del escenario nacional de cara a las generales y tras unas PASO que dejó a más de uno boquiabierto. No sólo el Gobierno nacional considera fundamental la victoria en las urnas el próximo 14 de noviembre para mantener la mayoría en el Senado y para motivar el control del oficialismo allí, sino que Juntos por el Cambio entiende que ganar sería una victoria histórica y motivadora para 2023, además de emparejar los tantos en el Congreso de la Nación.
Durante el encuentro de la semana pasada, JxC habló y La Pampa acaparó mucho la atención. No es casualidad que Miguel Ángel Pichetto, Patricia Bullrich, Horacio Rodríguez Larreta, y otros más, quieran visitar una provincia que durante la gestión macrista fue olvidada y tuvo muchos idas y vueltas con el Gobierno nacional de aquel entonces.
Pero saben bien -al igual que el Frente de Todos- que ganar en esta provincia es la madre de las batallas: de ambos lados, ven un replay en las instancias generales de noviembre en todos los distritos que renuevan escaños en el Senado, a excepción de una, La Pampa. ¿Por qué? Por el 2017, nada más y nada menos.
Una victoria del FdT en nuestra Provincia, de la mano de Bensusán, Luchy Alonso, Lichi Marín y Ariel Rauschenberger, aseguraría la mayoría propia del oficialismo en el Senado -conducido por Cristina Fernández de Kirchner- y controlar así el tratamiento de leyes en los últimos 2 años de mandato de la alianza.
El 2017 es el mejor antecedente y los dirigentes nacionales del oficialismo lo saben. Se repiten algunos rivales -como Maquieyra y Rauschenberger- y se pone en juego modelos de gestión, además de la historia. El contexto cambia y también el electorado.
Ese es otro dato a color: más de 90 mil pampeanos se ausentaron en las PASO, coronando así una participación del 68% total del electorado, la cifra más baja en la historia de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. También, hubo acusaciones: Leandro Altolaguirre -hermano de Poli- había denunciado que el vernismo trabajó para Kroneberger y Maquieyra, dándoles así un triunfo contundente en la interna opositora.
JxC sabe que de ganar, cortaría la hegemonía del FdT en el Senado, algo para nada poco importante. Por eso lanza sus principales figuras a la cancha, y para que vengan a una provincia que en su entonces fue olvidada por la gestión de Mauricio Macri, y lograr consolidar el triunfo electoral del 12 de septiembre, donde le sacaron un margen de 10 puntos al oficialismo pampeano.





