Santa Rosa (2b) – Tras una gran performance en las PASO, obteniendo 48% en total, Juntos por el Cambio busca ratificar el resultado obtenido y dar el gran golpe en el país. En juego, está el quórum, pero aún más importante, el invicto del peronismo pampeano, que siempre se le ha hecho imposible cortar. En 2017, pasó muy cerca. La nacionalización de una campaña caracterizada por el gobernador Sergio Ziliotto como sucia y aporteñada, fue importante aunque a los comicios, la lucha es palo a palo. La madre de las batallas se libra.
JxC metió una performance destacada, donde obtuvo 48 puntos en las PASO, empujadas también por una gran interna, con listas puras y mixtas entre radicalismo y el PRO, en gran parte.

Dos objetivos
Según sus propios voceros, JxC quiere la gobernación en 2023. Por ello, apuntan a ganar las elecciones para conformar una fuerza que pueda disputarle al FdT un puesto que jamás le ha podido arrebatar. También, su otro gran objetivo: sacarle el quórum en el Senado al FdT.
Pero, tiempo al tiempo, paso a paso. En primer lugar, para lograr esa victoria que los esperance, hay que cortar un invicto que lleva 38 años ininterrumpidos sin conocer la derrota.
Más allá de las primarias, el peronismo pampeano no conoce, desde la vuelta de la democracia, lo que es perder unas generales.
Juntos apuesta, gracias a una nacionalización y una agenda muy aporteñada, poder mantener los votantes aunque teme por esos 90 mil votantes ausentes en las PASO que se estipula que equilibraría la balanza.





