Santa Rosa (2b)- La marcha por Lucio terminó de la peor manera. Una turba de manifestantes incendió patrulleros en la Seccional Sexta y además no dejaron pasar a los bomberos. La locura inició cuando la policía intentó trasladar a la mamá homicida, Magadela Espósito: la querían llevar al lugar de detención de su novia, en la Unidad Funcional de Género en la calle Güemes de esta capital.
La tensión fue en aumento. La policía, en un momento, dijo que recién había sido trasladada. La gente no le cree. Incendiaron patrulleros y la fuerza respondió con balas de goma.





