Buenos Aires (2b) – Alberto Fernández visitó una planta donde se imprimen más de siete millones de libros e hizo públicas sus expectativas de cara a un ciclo lectivo con presencialidad plena y en vías de recuperar lo perdido durante la pandemia.
En el acto, acompañaron al presidente, Jaime Perczyk ministro de Educación así como directivos y trabajadores de dicha empresa. El jefe de Estado recorrió las instalaciones de la planta Gráfica Argentina ubicada en la localidad bonaerense de Loma Hermosa, en el noroeste del conurbano, donde se imprime una parte de los ejemplares del programa nacional «Libros para aprender».
Fernández señaló la importancia de «revitalizar el hábito de la lectura en los alumnos» y comentó que «a veces los alumnos llegan a la facultad con dificultad para entender los textos».
«Ahí hay un déficit que debemos mejorar y creo que por esta vía, dándole a cada alumno y alumna de la Argentina el material que tiene que leer, estamos dando un paso en favor de la democratización de la educación», subrayó.
Fernández también relacionó la iniciativa con la recuperación económica y señaló que en la planta de Loma Hermosa «están en condiciones de hacer 35.000 libros, y hay muchas industrias» que están trabajando para llevar «los libros a alumnos de todo el país».
Por su parte, el titular de la cartera educativa sostuvo que el objetivo del plan es que «todos los chicos tengan su libro de Lengua, su libro de Matemática» ya sean «de la escuela pública o de escuelas de cuota cero, para mejorar los procesos de enseñanza».
Libros para Aprender llegará a 3.577.464 estudiantes de 18.849 escuelas públicas de gestión estatal o privadas de cuota cero u oferta única
En ese sentido, se informó que la cartera educativa distribuirá 7.171.652 libros, con una inversión de 5.243 millones de pesos. Los estudiantes podrán llevar los textos de la escuela a la casa y de la casa a la escuela y serán de su propiedad. Se busca también optimizar el tiempo en el aula evitando el copiado en exceso por parte de los estudiantes.





