Santa Rosa (2b) – El conflicto entre el Colegio Médico, obras sociales, la Asociación de Ginecología y Obstetricia ya tiene más de 3 meses y no parece llegar a buen puerto. Tal es la situación que dos profesionales decidieron cortar por lo sano y dieron marcha atrás pidiendo regresar al Colegio Médico preocupados por la falta de acuerdo y la desatención de sus pacientes.
Estos profesionales son los primeros pero no los últimos que darán marcha atrás ante este conflicto que no parece tener fin, sin importar quienes sean los mediadores o cuales sean las condiciones.
Por su parte, las organizaciones de la Seguridad Social ya avanzaron con un nuevo esquema de cobertura -que incluye un sistema de reintegros, derivaciones y un obvio recargo sobre el sector de salud pública-, empezó a crecer la preocupación por el impacto que significa para las y los profesionales que quedaron fuera del Colegio.
Para algunos profesionales, esto ha derivado en la caída de pacientes. Y quienes las han mantenido, se encuentran con un sistema complejo y engorroso ante la falta de cobertura: no solo por las prácticas que no están cubiertas, sino que además se deben abonar sumas altísimas ante cada consulta. Además, los pocos que quedaron bajo convenio ya anunciaron que no toman nuevas pacientes.
Desde un principio, la Asociación que nuclea a las y los profesionales de la ginecología y la obstetricia presionó para tener mayor rentabilidad y por eso más de 40 se fueron del Colegio. Las obras sociales -entre el SEMPRE, sindicales y prepagas- no dieron el brazo a torcer, y ante esa situación se empezó a convocar a ginecólogos y ginecólogas de otros puntos del país para que vengan a la provincia.





