Santa Rosa (2b) – Un peón rural de 38 años, Luis Omar Giménez, acusado de asesinar a Carlos Curruqueo, fue imputado este último viernes por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y permanecerá en prisión preventiva durante cuatro meses.
La jueza de Garantías Agustina Bagniole dictó el viernes cuatro meses de prisión preventiva contra Luis Omar Jiménez, el peón rural acusado de asesinar y luego ocultar el cuerpo del pampeano Alberto Curruqueo por una deuda que no podía pagar. La medida se realizó a pedido del fiscal, Martín Pezzetta, quien entendió que el detenido puede entorpecer la causa e intimidar a testigos cercanos. El hombre estaba desaparecido desde el 10 de octubre de 2021.
En su alegato, el fiscal expuso que está suficientemente demostrado que Curruqueo y Jiménez habían acordado reunirse aquel 10 de octubre al atardecer en la chacra de Jiménez, ubicada en la colonia María Elvira, en el límite entre Cipolletti y Fernández Oro.
Según publicó el sitio ANRoca, el objetivo del comerciante roquense, que se dedicaba a la compra y venta de vehículos, era cobrar la deuda por una camioneta Toyota o bien regresar con ella. Sin embargo, nunca más se lo vio. Pezzetta explicó que la mujer de la víctima, Andrea Leal, denunció la desaparición el día siguiente, 11 de octubre. Y se realizaron diversas pericias: horas de seguimiento de filmaciones de cámaras de seguridad y de los cruces de las distintas antenas de telefonía celular, demostraban que Curruqueo nunca había salido de la zona de chacras.
El encuentro casual de la camioneta Kangoo enterrada en un campo lindero, permitió realizar otras pericias: el cuerpo era efectivamente el del desafortunado Curruqueo, que tenía cinco fragmentos metálicos en su cráneo. Según Pezzetta, se trataban de proyectiles de un rifle calibre 22 largo.
Las mismas características del arma que se secuestró en el domicilio de Jiménez, aunque resta hacer la pericia balística. Además, el cadáver había sido envuelto en una lona que presentaba las mismas características que otra hallada en una casilla de la chacra de Jiménez: mismo color, misma textura e idéntico estampado.
Hay otros elementos que incriminan a Jiménez en la acusación fiscal: la chacra donde se encontró el utilitario enterrado, es lindera con la de Jimenez. Y el lugar donde se hizo el pozo está a 700 metros de la vivienda atravesando el campo. Para llegar hasta allí, había que cortar un cerco perimetral, que apareció cortado en ese sector. Y el acusado tenía la disponibilidad de un tractor con pala cargadora que era de su patrón.





