General Pico (2b Norte) – El responsable de Agua Potable y Saneamiento Urbano (APySU) de Corpico, Paulo Pechín, advirtió que por las abundantes lluvias de los últimos meses el sistema de tratamiento de efluentes cloacales se encuentra al límite. No se trata de un problema nuevo, por lo general ocurre en invierno, pero este verano las precipitaciones volvieron a llenar las piletas y los bajos donde se deriva el sobrante también están saturados», sostuvo Pechín. Recordaron que existe un viejo proyecto que, además de una importante inversión, implica avanzar en un complejo andamiaje legal.
Paulo Pechín recordó que el verano es la estación que “nos permite mediante la evapotranspiración sacarnos el agua de encima”. Y relató “veníamos de un 2021 muy seco, con pocas heladas y cerramos el año con lluvias que acumularon 300mm en el último trimestre. Durante el año llovieron alrededor de 1000 mm, por encima de la media. Esas lluvias y las de comienzo de este año, alrededor de 400 mm en enero, son las responsables de la saturación del sistema en su capacidad de almacenamiento de agua”.
El responsable de APySU observó también que “no solo nos llueve sobre las piletas de tratamiento, sino que además el sistema recibe una muy importante cantidad de agua proveniente de los desagües cloacales de toda la ciudad. Logramos eliminar muchos desagües conectados a cloacas, pero aún resta mucho por hacer en ese sentido”.
Piletas y productores
Paulo Pechín graficó que “hoy tenemos el sistema de tratamiento con sus piletas de almacenamiento al máximo y esto afecta, no solo al sistema de tratamiento, sino también perjudica a los productores agropecuarios de la zona, que se quedan sin piso”.

Explicó que “esto que nos sucede en nuestras piletas nos obliga a desviar agua hacia predios con los que tenemos convenio, como La Barrancosa, o el camino a Dorila. Pero en esos puntos hay agua acumulada prexistente, por las lluvias, por lo que la complicación es mayor”.
Advirtió que “la situación es muy compleja” y remarcó que “lo que necesitamos para superar en definitiva el problema es contar con un cuenco a un nivel inferior, a donde podamos verter las aguas tratadas excedentes”.
Comentó también que, mientras tanto, desde la cooperativa “venimos trabajando en el equilibrio hidrológico, en el programa Plantar, con el plantado de árboles. Pero esos árboles debemos esperarlos 10 o 15 años hasta que estén en plenitud y para ese momento la ciudad habrá crecido y, por ende, las necesidades de infraestructura serán mayores”.
Para insistir sobre el final de su análisis que “en su momento se trabajó con un proyecto que derivaba los excedentes de las piletas al bajo La Consecuencia, pasando la Estancia El Pavón, a unos 22 km de Pico. Ese proyecto es una solución factible, pero tiene múltiples implicancias legales para su concreción”.





