Santa Rosa (2b) – El ministro de Seguridad, Horacio di Nápoli, le solicitó a la Agencia Nacional de Seguridad Vial «mayores restricciones horarias» para la circulación de camiones en rutas nacionales que hayan en La Pampa.
La solicitud del Gobierno provincial está vinculada a la cantidad de últimos siniestros viales en los que se observó «participación de camiones. Llegándose a determinar en algunos casos que los conductores de esos rodados, lejos de los parámetros de disciplina y responsabilidad que se espera en sus acciones, han evidenciado índices de alcoholemia y somnolencia por falta de descanso». Según trascendió, el pedido del ministro fue de «sólo 3 horas» más de restricción.
Aún teniendo en cuenta que algunos caminos nacionales -como por ejemplo el de la 5 y la 35 tienen esa condición-, Di Nápoli pretende que en el futuro se contemple también a las rutas nacionales 151, 152 y 154, en todo su recorrido en nuestra provincia, «ya que también son muy solicitadas por los transportes de cargas».
Son 1.479 kilómetros de rutas nacionales que surcan nuestra Provincia, que por ahora se encarga de controlar. La idea es que se amplíe el margen los fines de semanas y feriados que hoy es de 18 a 21 horas. «En todo caso que se habilite a los camiones después de las 20; o que se tengan en cuenta aquellos que llevan productos esenciales», puntualizó Di Nápoli.
Hay que decir que la circulación de camiones dificulta el tránsito no sólo por lo que apunta el ministro, sino porque obviamente viajan a una velocidad muy por debajo de la media que usan muchos automovilistas (que no pocas veces lo hacen excediendo los límites permitidos).
Sucede que detrás de un camión se suele producir una larga fila de vehículos de menor porte que van observando la posibilidad de pasarlo. Suelen ser una decena de vehículos -más o menos-, y no falta por allí el insensato que se lanza a la aventura del sobre paso aún en lugares peligrosos. A veces esos imprudentes se constituyen en una sorpresa para el que viene de frente, y en muchas ocasiones no hay posibilidad de evitar el encontronazo que, muchas veces, resulta fatal.





