Buenos Aires (2b) El presidente, Alberto Fernández, tomó la decisión luego de conocer los crímenes contra la población civil producidos en Bucha, tras la orden de Vladimir Putin.
La suspensión de la Federación Rusa como miembro del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas fue una iniciativa de Estados Unidos, que Argentina acompañará con su voto. El pedido del país norteamericano, surge tras comprobar la sistemática masacre ejecutada por orden del presidente ruso contra la población civil de Bucha.
Para lograr la suspensión, se necesita una mayoría especial -dos terceras partes de los presentes-, y desde la Casa Blanca consideran que no será difícil llegar a la mayoría. La votación es mañana en New York, y si no hay sorpresas diplomáticas, la suspensión de Rusia será apoyada en la Asamblea extraordinaria de la ONU por más de cien estados.
Luego de una reunión entre el presidente,Alberto Fernández, Santiago Cafiero (canciller) y Jorge Arguello (embajador argentino en Washington), se decidió que Argentina también apoyaría la suspensión de Rusia. Sólo el vicecanciller, Pablo Tettamanti, aconsejó de votar por la abstención frente al proyecto de Estados Unidos, pero Cafiero rechazó la idea.
La posición tomada por el primer mandatario argentino no sólo responde a las evidencias que prueban las atrocidades cometidas por el Kremlin en Ucrania, sino que se tuvo en cuenta el peso de nuestro país como líder del Consejo de Derechos Humanos en la ONU y la trayectoria del mismo respecto al juzgamiento de militares y civiles involucrados en los crímenes cometidos durante la última dictadura militar.
Suspendido del Consejo de Derechos Humanos pero no del G20
Otra de las medidas que impulsa el gobierno de Biden es la suspensión de Rusia del G20. El Presidente disiente con su par norteamericano con respecto a esa medida y ya confirmó que participará del G20 de Indonesia -como lo hizo Putin-. El jefe de Estado considera que el G20 es un escenario multilateral que facilita el diálogo geopolítico, y en este sentido -por ahora- considera que Rusia no debería ser suspendido por exigencia de la Casa Blanca, aunque su postura podría cambiar conforme lo haga la situación bélica entre Rusia y Ucrania.





