Buenos Aires (2b) -Más bombardeos contra Jarkov. Ucrania denuncia más de 1200 crímenes de guerra en la región de Kiev. Por otra parte, Ucrania afirma que soldados rusos murieron por consumir comida envenenada.
El presidente ucraniano Volodimir Zelenski participará este martes ante el Consejo de Seguridad de la ONU tras visitar Bucha. El foco del conflicto entre Rusia y Ucrania está puesto por estas horas en la denuncia de los crímenes de guerra que que Kiev le imputa a las fuerzas rusas y que el Kremlin niega. En paralelo continúan las operaciones militares y se suceden nuevos bombardeos.
Nuevas explosiones se registraron este martes por la noche en la localidad de Radekhiv, a 70 kilómetros de Leópolis, la principal ciudad del oeste de Ucrania, según denunció un funcionario local.
«Explosiones en la región de Radekhiv. Todos deben permanecer en sus refugios», escribió en Telegram Maksym Kozitsky, jefe de la administración militar regional.
Un grupo de soldados rusos murieron en las últimas horas tras haber consumido alimentos y bebidas ofrecida por civiles ucranianos. La información fue confirmada por la Dirección Principal de Inteligencia del Ministerio de Defensa de Ucrania, a través de la cuenta de Facebook, donde también se informó que decenas de soldados rusos fueron internados en terapia intensiva por los alimentos que habían consumido.
El envenenamiento de soldados rusos estuvo a cargo de civiles ucranianos en la región de Jarkov. Pertenecían a la 3.ª división rusa de fusileros motorizados. Al menos dos soldados rusos murieron y otros 28 se encontraban internados. Otros 500 militares fueron trasladados debido a una fuerte intoxicación por consumo de alcohol.
«Los ucranianos resisten a los ocupantes por todos los medios disponibles. Los residentes locales del distrito de Izium (región de Kharkiv) trataron a los rusos de la 3 División de Fusileros Motorizados con pasteles envenenados», confirmaron fuentes de inteligencia ucraniana.





