General Pico (2b Norte) – El fiscal general, Armando Agüero, pidió tres años de prisión en suspenso y seis años de inhabilitación para ejercer cargos públicos contra los dos policías que golpearon a un joven en Victorica. El próximo 25 de abril se conocerá la sentencia de la jueza María José Gianinetto.
Los policías Esteban David Gómez y Luciano Emanuel Seival fueron acusados por la Fiscalía de “apremios ilegales y lesiones leves, en concurso real”, por un hecho ocurrido en el mes de julio del año pasado y el desencadenante fue la violación de las restricciones de circulación por pandemia.
El juicio tuvo la particularidad de celebrarse en dos sedes distintas, para evitar el traslado de cientos de kilómetros a la mayoría de los testigos. Comenzó el pasado lunes en los Tribunales de General Pico y continuó martes y miércoles en Victorica, donde prestaron declaración 16 testigos de dicha localidad. Ayer por la mañana el debate continuó en General Pico con los alegatos de clausura y pedidos de pena.
La Fiscalía General consideró a los policías Gómez y Seival responsables de “apremios ilegales y lesiones leves en concurso real”, por lo que pidió para ellos la pena de tres años de prisión de ejecución condicional y seis años de inhabilitación para ejercer cargos, razón por la cual quedarían fuera de fuerza policial –sin posibilidad de regresar- si resultan condenados y esa sentencia queda firme.
Los abogados defensores José Boris Vlasich y Marcelo Piazza pidieron la absolución de sus clientes por el beneficio de la duda.
Madrugada violenta
Los hechos ocurrieron entre la noche del sábado 24 y madrugada del domingo 25 de julio de 2021. Por ese entoncen regían en la provincia las restricciones por pandemia, que incluían la imposibilidad de circulación.
En dicho contexto, seis jóvenes de Victorica decidieron recorrer la localidad en un Ford K, con el que hicieorn picadas en distintos sectores. Los infractores fueron observados por la policía, que los persiguió en varias oportunidades, pero no pudo detener su marcha, y los jóvenes finalmente escondieron el auto en un galpón y se dirigieron a sus domicilios.
Horas más tarde uno de los ocupantes del Ford K salió a la vereda de su casa a fumar y en ese momento fue visto por cuatro policías que circulaban en la camioneta policial. Dos de ellos bajaron con los rostros semi cubiertos y golpearon al denunciante, Fernando Bengolea (30 años), a quien le produjeron diversas lesiones en el rostro y la pérdida de un diente.
Los cuatro policías que patrullaban fueron en su momento demorados y formalizados, pero con el avance de la investigación se determinó que fueron Seival y Gómez quienes descendieron y golpearon a Bengolea, con el supuesto propósito de conocer dónde había sido escondido el Ford K y así secuestrar el rodado.





