Santa Rosa (2b) – El diputado provincial Oscar Zanoli defendió al ministro de Hacienda, Ernesto Franco, envuelto en polémica por sus declaraciones sobre la evasión de impuestos por parte de Pampetrol. «Fueron palabras desafortunadas pero lo que hizo estaba enmarcado en la normativa vigente», señaló el legislador.
Zanoli salió a bancar a Franco después del escandalo y la presión que ejerce la oposición que reclama su renuncia y juicio político. “Me suena raro, volviendo a decir que para mí las palabras son desafortunadas, pero no lo dijo en el marco de una reunión de bloque donde éramos 4 o 5 del bloque oficialista, lo dijo adelante de todos”, señaló el ex intendente de Ingeniero Luiggi en dialogo con InfoPico.
Asimismo, volvió a ratificar que las declaraciones fueron «desafortunadas» sin embargo, la iniciativa del ministro sería legal. «Las palabras del ministro fueron desafortunadas, pero lo que se hizo estaba bien enmarcado en las normativas vigentes sobre todo en dos leyes aprobadas por unanimidad en la Cámara de Diputados”, enfatizó Zanoli.
“La empresa Pampetrol tiene las áreas que son de todos los pampeanos y mientras esta empresa se fue formando, no tuvo ganancias, la Provincia capitalizó y se puso a disposición, fue una idea del gobernador Verna, siempre se buscó tratar de que esta empresa creciera, el día que esta empresa empezó a tener ganancia, el día que esta empresa Pampetrol empezó a licitar esas áreas o las pasadas a otro explotador de hidrocarburo, teóricamente y muy bien esta que le cobre por el alquiler de esas áreas, por el alquiler de esos pozos, y esto es lo que paso”, explicó.
“Nada más que Ernesto tuvo unas palabras muy desafortunadas y después se hace un circo mediático, pero esto no es culpa de los medios porque los medios trasmiten lo que sale de acá, y eso, salió de esta casa”, agregó el diputado.
También Zanoli comentó que “la Provincia pago más de $300 millones en impuestos a las ganancias, todo lo que se le cobró a Pampetrol en concepto de alquileres, gran parte se capitalizó en la empresa y otra parte son destinadas a las arcas provinciales, así que acá quedo bajo el acero de la administración pública”.





