Buenos Aires (2b) – A 7 años del primer Ni Una Menos, el presidente Alberto Fernández destacó este viernes que el índice de femicidios, travesticidios y transfemicidios en Argentina se ubicó en el valor más bajo de la historia, pero aseguró que «no es una buena noticia» porque todavía existen víctimas de la violencia machista. «Seguiremos trabajando en una Argentina sin violencias», prometió.
«Desde el Gobierno, escuchamos la demanda de las calles y la tradujimos en políticas públicas para acompañar a quienes atraviesan situaciones de violencia de género en su camino a una vida libre», comenzó el Presidente el mensaje publicado en su cuenta de Twitter. En la misma línea, celebró que el Estado atiende «la lucha histórica de las mujeres y la comunidad LGBTI+».
Esta mañana, a las 11 hs, un grupo de familiares de víctimas de femicidios van a ser recibidos por el Presidente en Casa Rosada. Al encuentro fueron invitados —entre otros— Marta Montero, mamá de Lucía Pérez y Mónica Ferreyra y Ricardo Fulles, padres de Araceli Fulles.
El encuentro se dará antes de la jornada de movilizaciones convocadas por organizaciones feministas que van a extenderse a lo largo y a lo ancho de todo el país. En la Ciudad de Buenos Aires, el acto central está previsto a las 17 hs frente al Congreso de la Nación.
Según el Registro Nacional de Femicidios realizado por la Corte Suprema, en 2021 hubo 251 víctimas fatales por violencia de género en todo el país, lo que da un promedio de un femicidio cada 35 horas. De ellas, 231 fueron víctimas directas, mientras que 20 fueron víctimas de femicidio vinculado. En 2020, las víctimas letales de violencia machista habían sumado 287, entre los que se cuentan 36 femicidios vinculados.
Al respecto, la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, remarcó que por primera vez desde 2015, año en el que entró en funcionamiento el registro de datos estadísticos que lleva a cabo la Corte Suprema, «hubo una baja sustancial en el número de femicidios».
En el análisis de la funcionaria, esta mejora en las cifras de femicidios se debe a las políticas públicas tomadas por el Gobierno, que»tuvieron un impacto en las personas que están en riesgo de violencia de género».





