Buenos Aires (2b) -La pericia de los teléfonos y las tablets de los 19 tripulantes del avión de Emtrasur se demorará más de lo previsto. Hay teléfonos que tienen hasta 60 mil fotos. Además, todavía no se designó a un traductor de farsí que pueda validar algunos de los mensajes de los cinco iraníes. De hecho, se evalúa traer a un traductor desde el exterior. A la investigación, se suman 8 mil kilos con cajas de contenido desconocido que llegaron el 11 de junio en un avión de la empresa Skylease, contratada por el mismo importador, SAS Automotriz.
La semana pasada, la PFA le entregó al juez un informe preliminar en una reunión donde participaron representantes del juzgado, la Fiscalía y la DAIA. Hay más de veinte personas del Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista (DUIA) destinadas a esa tarea. En la Justicia, el análisis de los datos es más lento: mediante el programa UFED, de la empresa Cellebrite, se revisan diferentes carpetas donde figuran “videos”, “fotos” y “mensajes”.
En las últimas horas, el juez Federico Villena autorizó la devolución de los teléfonos a los 14 venezolanos que viajaban en el avión de Emtrasur, pero retuvo los de los iraníes hasta que se termine de descargar el material.
En su último requerimiento, la fiscal Cecilia Incardona pidió que se incorpore, cuanto antes, el estudio sobre las “cajas negras” del avión venezolano-iraní.
La Justicia también está investigando la carga del avión. Tal como adelantó este medio, todavía hay 7860 kilos en un hangar de TCA, la terminal de cargas del aeropuerto de Ezeiza. Es un remanente del vuelo de Emtrasur que aterrizó en Ezeiza el lunes 6 de junio. A eso se suman otros 8 mil kilos que llegaron el 11 de junio en un avión de la empresa Skylease, contratada por el mismo importador, SAS Automotriz.
Mañana a la mañana habrá una nueva inspección de la carga por parte de personal de la Aduana. El traslado de la carga desde México estuvo a cargo de la empresa Fracht, que luego contrató a la empresa Aerocharter México. El contrato original se firmó por USD 885 mil, pero el traslado terminó saliendo casi 1,5 millón por las sucesivas demoras.
Al costo adicional se le sumaron USD 110 mil, porque hubo que descargar y volver a cargar la mercadería en el aeropuerto de Querétaro, y otros USD 400 mil más por el vuelo con Skylease. Por ese motivo, Fracht analiza por estas horas si va a demandar al broker mexicano.





