Santa Rosa (2b) – El secretario general del Movimiento Evita, el diputado provincial del FreJuPa Leonardo «Tapera» Avendaño, resolvió intervenir -como prometió- el local de «Casa Pueblo» de Villa Parque, como una respuesta a las críticas y las denuncias realizadas por los hermanos Elián y Adonis Gómez. Pero al frente de la intervención designó a Gabriela Tomaso, prima del principal denunciado, Mario Tomaso, cuñado del legislador.
Las denuncias apuntan a su gestión y actitud ante las denuncias de las irregularidades de diferentes beneficiarios del plan «Potenciar Trabajo» ya son 3 en una semana.
La primera denuncia fue de Jorge Gómez, quien habló públicamente por sus dos hijos Adonis (20) y Elián (21) quienes denunciaron que el referente de Casa Pueblo, Mario Tomaso los hacía trabajar en su casa (la de Tomaso), les pidió el 50% cuando pasaron a cobrar el monto mayor del beneficio y que los obligaba a vender rifas cuya recaudación tenía un destino desconocido. Los hermanos Gómez ratificaron la denuncia pública de su padre. Esa denuncia está en la Justicia Federal, en manos de la fiscal Iara Silvestre.
Pero después se sumaron dos testimonios más. Una mujer reveló ¡¡¡ las irregularidades que padeció como beneficiaria del programa «Potenciar Trabajo». Contó como las presionaban para hacer un «aporte» mensual para la organización, la obligación de vender rifas (que terminaban comprando con su dinero), panificados y reveló la falta de apoyo para atender un merendero en el barrio Santa María de La Pampa. También denunció que en el local del Movimiento Evita, en Allan Kardec al 1.700 obligaban a los jóvenes que cobran planes a lavar los autos particulares de los Tomaso.
Otra mujer, Guadalupe Alvarado, una vecina del barrio Río Atuel quien fue a buscar capacitación a través de un «Potenciar Trabajo» pero nunca se la brindaron. La obligaban a ir todos los días a retirar panificados: como se les acumulaban los pagaba con lo que ganaba como niñera o dando clases particulares. Otros productos los daba a vecinas que lo necesitaban. Tiene el freezer lleno de pizzetas y una deuda con el Movimiento Evita.
Además, reveló que la entrega de la bolsa de comida era para quienes asistían a las marchas políticas: les tomaban lista en la CGT (en la calle Yrigoyen) y les entregaban las pecheras con las que marchaban identificándose con el Movimiento Evita.





