Santa Rosa (2b) – Con la cortina que significan las internas de las alianzas más grandes del país, que buscarán en 2023 imponerse en la Presidencia, los movimientos dentro de la política pampeana empieza a dejar cabos sueltos, y con ellos, pistas que dan cuenta de la compleja partida de ajedrez que se aproxima en el tablero local. La bomba viene por el lado menos pensado: Juan Carlos Marino, lanzado públicamente a las internas de Juntos por el Cambio para competir por la gobernación en 2023, estaría negociando con un sector del Frente de Todos para buscar imponerse dentro de su espacio. El ex senador tendría cerrado un fuerte acuerdo, que incluye búnker para lanzar su plataforma electoral y juntar su militancia en lo que será una reñida lucha para ver quien se alza con la candidatura en el frente que se impuso ante el peronismo en 2021 tras 36 años de invicto.
Así de descabellado como suena, es. Marino va por su última gran corazonada y no piensa volver a caer tras 2 intentos consecutivos por buscar la gobernación (2007 y 2011) y su frustrada candidatura en 2019 producto de una vil operación mediática. Tras esa sucia jugada, fue Daniel Kroneberger el candidato de Cambiemos, tras imponerse en internas, quien representó a la alianza opositora. Pero sin más preámbulos, y retomando la corazonada del hombre de Miguel Riglos, con amplia trayectoria en el Senado de la Nación, en donde ingresó en el 2003 y se retiró el año pasado, se empezó a divulgar dentro de la Unión Cívica Radical una maniobra que «no sería una locura» en caso de que ocurriese.
Es que el exlegislador tendría cerrado un acuerdo con un sector del peronismo para lograr un fuerte acompañamiento en las internas de la oposición que prometen ser muy disputadas y reñidas, donde la diferencia se hará en el peso de los candidatos y el recorrido ante la militancia en todos los rincones provinciales.
Para desmitificar y lograr establecer que la bomba política que significa esta jugada, dosbases consultó a varias fuentes del radicalismo, que claramente esquivaron dar a conocer su identidad y eligieron el off, y aseguraron que «no se trataría de una idea descabellada». Incluso, indagando más en profundidad, se conjeturó con que Marino ya tendría cerrado al menos 3 bunkers para la campaña y estaría encaminando el ploteo de varios vehículos destinados a la misma.
Pantallazo
A la fecha, desde adentro de la alianza no se quieren dar nombres para competir en las internas. La premisa es buscar la unidad, competir y definir en las urnas quien será el candidato. No obstante, el triunfo en el ’21 hace que, en principio, Kroneberger y Maquieyra, ambos nombres con más peso para disputarse la representación de JxC ante la maquinaría del PJ -que de no haber sorpresas, se encolumnará detrás del gobernador Sergio Ziliotto en búsqueda de su reelección-, podrían negociar una tregua y establecer candidatos en distintos objetivos de la Provincia, como lo serán General Pico y Santa Rosa.
Incluso, una posible hipótesis sería que el PRO busque ambas intendencias y el radicalismo la gobernación, aunque el nombre de Francisco Torroba en Santa Rosa, para enfrentarse a Luciano di Nápoli, parece ser el que más ventaja tomó en la carrera, a pesar de las reiteradas apariciones de Martín Ardohain. Dentro del radicalismo creen que sólo el jefe del bloque de diputados de la UCR podría ser capaz de arrebatarle la intendencia al actual jefe comunal capitalino.





