Buenos Aires (2b) Este martes, la vicepresidenta Cristina Kirchner realizó un vehemente descargo de una hora y media por la Causa Vialidad.
La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner brindó un discurso a modo de “derecho a la defensa” luego de que el fiscal Diego Luciani pidiera doce años de prisión en su contra, en la Causa Vialidad.
Durante su descargo, la titular del senado puntualizó que el juicio de Vialidad «no es un juicio a Cristina Kirchner» sino que es «un juicio al peronismo, a los gobiernos nacionales y populares, a los que peleamos por el salario, las jubilaciones la obra pública».
“No les importa nada, van por todo, pero no por mí. Se los dije una vez antes de irme como Presidenta: no vienen por mí, vienen por ustedes, por los salarios, los derechos de los trabajadores, de los jubilados, del endeudamiento. Vienen y vinieron por eso, y por eso hoy todavía estamos pagando esas consecuencias”, sostuvo.
«Me preocupa mucho la situación de millones de argentinos. Esto tiene que ver con todo. Necesitan dirigentes disciplinarios y funcionarios que hagan lo que el poder real quiere», dijo Cristina Kirchner.
Sobre la causa, la ex mandataria aseguró que «nada de lo que dijeron los fiscales fue probado», sino que «fue un guión bastante malo y falso».
La exmandataria mostró comunicaciones entre Caputo y López, que demuestran la «familiaridad» que había entre ambos y aseguró: «Nada de lo que dijeron los fiscales fue probado. El juicio empieza con la ficción que relataron, durante cinco días los fiscales. No eran acusaciones, eran un guión y bastante malo por cierto».
«No solamente no fue probado, sino que se comprobó que era exactamente al revés de lo que decían. Lo pudimos ver a través de los testimonios de más de 100 testigos citados por el Ministerio Público Fiscal», aseguró.
En otro pasaje de su discurso, la Vicepresidenta se preguntó: «¿No le llamó la atención la familiaridad de López con Caputo? Con la frecuencia y la cotidianidad que tenían entre ellos me llama la atención que al fiscal (Diego) Luciani y (Santiago) Mola no le llame la atención esto. Notable».
Y continuó: «No lo habrá investigado. No lo habrá llamado porque comparte vestuario cuando va a jugar al fútbol en la quinta los Abrojos», propiedad de Macri en el partido de Malvinas Argentinas.
Cristina Kirchner además aseveró que «se va a demostrar que además de mentirosos, los fiscales no trabajaron. No leyeron las pruebas que consta de 9 mil fojas».
Según publicó Minuto Uno, al conocerse el alegato de la fiscalía y la decisión del tribunal de no permitir el pedido de la vicepresidenta, mientras Cristina Kirchner anunciaba que hablaría hoy, los militantes comenzaron a llegar a su casa del barrio porteño de Recoleta, donde realizaron una multitudinaria vigilia que se extendió hasta que salió de su vivienda rumbo al Senado, donde también fue recibida por sus seguidores.
Asimismo, la expresidenta sumó el apoyo del jefe de Estado, Alberto Fernández; todo el gabinete nacional; los gobernadores peronistas; la CGT y la CTA; los movimientos sociales; y además se expresaron varios dirigentes políticos internacionales, entre ellos, ‘Lula’ Da Silva y Dilma Rousseff, quienes recordaron los casos de lawfare que sufrieron en Brasil.
El pedido de Luciani ante el Tribunal Oral Federal 2 fue fundamentado en que Cristina Kirchner fue la «jefa de una asociación ilícita», a la que se acusa además de haber cometido el delito de administración fraudulenta contra el erario.
La exposición final del fiscal, en el alegato en el que intervino también su colega Sergio Mola, incluyó exhortaciones a los miembros del TOF 2 a dictar una sentencia «ejemplar» para que se convierta en «el primer paso para restaurar la confianza de la sociedad en las instituciones».
En el plano judicial, el Tribunal Oral Federal (TOF) N° 2, decidió ayer pasar a un cuarto intermedio hasta el lunes 5 de septiembre.





