Buenos Aires (2b) Pese a que la convocatoria invitó a todo el arco político, la oposición no estuvo presente.
El presidente Alberto Fernández participó este sábado en la basílica de Nuestra Señora de Luján de la denominada “Misa por la paz y la fraternidad de los argentinos”,luego del atentado contra la vicepresidenta.
La misa estuvo encabezada por el arzobispo de Mercedes-Luján, Jorge Eduardo Scheinig, quien advirtió que el país atraviesa un «tiempo extremadamente delicado» y afirmó que la «paz social está frágil y amenazada».
Fernández estuvo acompañado por el expresidente Eduardo Duhalde; el ministro del Interior, Eduardo De Pedro; la titular de la Cámara de Diputados, Cecilia Moreau y el intendente de Luján, Leonardo Boto, entre otros.
También estuvieron el jefe de Gabinete, Juan Manzur; el gobernador bonaerense Axel Kicillof; el ministro de la Comunidad bonaerense, Andrés Larroque; el canciller, Santiago Cafiero; los ministros Daniel Filmus, Gabriel Katopodis, Jorge Taiana y Juan Zabaleta; y el senador Oscar Parrilli, entre otros.
Además, se sumaron a la ceremonia representantes de organismos de derechos humanos, como Taty Almeida y el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel; dirigentes sociales como Esteban «Gringo» Castro y Juan Grabois; y sindicales como Hugo Yasky.
«Estamos en un tiempo extremadamente delicado. La paz social está frágil y amenazada. Y somos responsables de asegurarla y cuidarla», dijo el arzobispo al iniciar su homilía en la misa, que concelebró junto al obispo auxiliar de Buenos Aires y vicario episcopal para la Pastoral en Villas de Emergencia, Gustavo Carrara.
«Por este motivo, cuando el intendente de Luján (Leonarod Boto) me invitó a presidir esta misa, y me compartió su deseo de hacer una convocatoria amplia, hacia todas las fuerzas políticas y sus representantes, a nuestras hermanas y hermanos de otras confesiones cristianas y religiosas, para reconocernos y encontrarnos en esta oración por la ansiada paz social y el diálogo entre líderes, sentí que era una muy buena iniciativa y le dije que sí», agregó a continuación.
En el momento de las intenciones, leídas por fieles, se le pidió a la Virgen de Luján: «Así como cuidaste la vida de la vicepresidenta de la nación, te pedimos que sigas cuidando a todos los argentinos y que nunca más la violencia se instale entre nosotros poniendo en riesgo la convivencia democrática».
Además, se rezó por la salud del exsenador de Juntos por el Cambio Esteban Bullrich, que permanece internado por una neumonía, dentro del cuadro de ELA que padece.
Al cierre, el arzobispo invitó a las y los presentes a rezar la oración de San Francisco de Asís, «¡Señor, haz de mí un instrumento de tu paz!».





