Foto: Mauricio Gutiérrez
Santa Rosa (2b) – Si hay algo que al peronismo jamás hay que reclamarle, es la lealtad. La Pampa puede ser ejemplo de ello, su gente y, a pesar de sus brechas, siempre termina uniéndose en el objetivo común. No es casualidad que el mismo signo gobierno la Provincia desde el retorno de la democracia. En otro 17 de Octubre para el recuerdo, por el contexto, por los modos, por la visibilidad de fisuras, la figura de Perón volvió a unificar, y en terreno pampa, sirvió para lanzar el camino hacia el 2023, buscando allanar la continuidad por 4 años más del PJ.
El acto por el Día de la Lealtad tuvo un denominador común y difícil de reprochar: la conducción del gobernador Sergio Ziliotto, también presidente del Partido Justicialista. Su espacio, oratoria y las expresiones lanzaron la campaña del Frente de Todos pampeano -no él- de cara al 2023. El peronismo así es, podes tantearlo y te va a responder así, de manera popular, comprometida y con la calle bancando los trapos.

La premisa fue una: el 2023. El gobernador lo mencionó y la militancia lo respaldó. Ahora, agrupados, hay que conducir hacia delante y organizar. En el peronismo pampa las fisuras no están presentes, o al menos no se ven, y la calle exclama unidad para afrontar una ola opositora que se advierte desde la derrota en las legislativas.

Las penas son de los otros
A medida que avanzaba la tarde, mientras el sol caía, La Pampa tuvo esos atardeceres simbólicos, compañeros y contextualizador, tal como ocurriera ese 17 de Octubre de 2019 en la Laguna Don Tomás, cuando se cerró la campaña de la fórmula Alberto – Cristina.
Sin embargo, desde Buenos Aires, la impresión era totalmente diferente. Hubo actos en todos lados: Plaza de Mayo, Obras Sanitarias, Laferrere, y acto del presidente Alberto Fernández que estaba de inauguración. Pidieron por Cristina para 2023, la CGT reclamó lugares en el Congreso, Alberto busca su reelección, Massa cocina lo suyo.

A diferencia del resto, el peronismo pampa entiende que las penas deben quedar allí, de la General Paz hacia el Río de La Plata, donde surgen las decisiones, pero también las diferencias. Hoy no se ve un PJ con fisuras, al menos visibles, y todos se encolumnaron detrás del único orador, Sergio Ziliotto.






