Santa Rosa (2b) – Un efectivo policial que cumple funciones en la dependencia de Casa de Piedra, fue separado provisoriamente de sus funciones el pasado jueves, luego de que las autoridades de un establecimiento educativo de esa localidad lo denunciaran por supuesto maltrato a su hijo menor de edad. Ante esta situación fue demorado, desarmado y le ordenaron restricciones de acercamiento hacia el menor.
Según se pudo saber, luego del ingreso de las y los alumnos al edificio escolar, un niño de unos 10 años de edad, le reveló a su maestra que estaba siendo agredido “en forma reiterada” por su padre, un policía de 36 años de edad. El paso siguiente de la maestra del niño y de la directora del establecimiento escolar, fue concurrir a la subcomisaría policial local, donde radicaron una denuncia penal y donde impusieron oficialmente la situación, y agregaron actas y el certificado médico pertinente.
También, el menor relató que tenía otras actitudes de violencia en la casa familiar. Ante esta gravísima situación, las autoridades de la escuela primaria activaron en forma inmediata la llamada Guía de Actuación. Lo primero fue ponerla en conocimiento al área zonal de Coordinación (con sede en 25 de Mayo) y el Equipo Interdisciplinario.
Posteriormente, en ese marco protocolar, las autoridades escolares solicitaron la intervención del servicio de Salud Pública local para la revisión del menor. En este contexto, un profesional médico de la posta sanitaria acudió al centro educativo donde, al revisar al menor, constató lesiones en sus miembros inferiores compatibles con lo expresado por el menor, y extendió el certificado correspondiente, agregaron las fuentes.





